MUJERES DEL ALBA QUE HABITAN LOS EQUINOCCIOS DE LA VIDA

Mónica Benavides, hdv[1]

Somos cuerpos territorios habitando territorios cuerpos

El territorio en el Evangelio habla con cada acontecer, es el ambón de la Palabra. Es el lugar donde se urde la vida, donde se vive la experiencia que se hace relato y se convierte en la memoria de nuestros pueblos. El territorio suele hablar también estando en silencio.

El territorio es sujeto, un ecosistema vivo que está en sinergia con nuestra existencia. Es el lugar donde se materializa la acción de Dios. Continuamente, el territorio habla del Evangelio y el Evangelio habla del territorio, ellos se urden en un solo relato para contarse mutuamente. En el territorio, la historia humana se vuelve historia de salvación, porque la Palabra camina con nosotros en la cotidianidad, dando sentido y significado a nuestra andadura, en ese caminar juntos, que nos hace Pueblo de Dios.

Las mujeres salen entre la noche y el día, con la urgencia de quienes aman, de quienes sueñan con otros amaneceres. Ellas habitan el territorio porque lo recorren. Ellas caminan para ir a ver el sepulcro, para visitar aquel lugar donde la Madre Tierra envuelve y acurruca a sus hijos con ternura. Aquel territorio sabe de nuestros gritos, del dolor humano huelleado con nuestros signos. Por eso, se estremece para ayudar a rodar las piedras, abre hendijas para que se cuele nuevamente la vida y nos catapulta hacia el alba. 

El territorio es espacio de construcción social que cambia con la acción de quienes lo habitan. Así, en Marcos 28, 1-10, las mujeres del alba transforman el territorio con su quehacer y con el arte de saber habitarlo, lo dinamizan y dejan huella. Cotidianamente, las mujeres habitan los lugares de contrastes para entretejerlos, ellas saben bien que el cosmos posee fuerzas opuestas que lo unifican, que le otorga su razón de ser y lo delimita. En efecto, el relato está cargado de complementariedad entre la oscuridad y la luz, lo femenino y lo masculino, el silencio y la palabra, la muerte y la vida, lo humano y lo sagrado, la tierra y el cielo, el crucificado y el resucitado. Las acciones colectivas de las mujeres visibilizan el cuerpo territorial para repolitizar lo cotidiano, a través del movimiento de la vida, y la interacción de los contrarios revelan la unidad en su diversidad. 

En este sentido, el territorio entreteje lo humano y lo sagrado, en una relación de reciprocidad.  El signo del sepulcro vacío, es el signo del Dios viviente. Un Dios para acogerlo en la vida. Él está por ahí, en cualquier parte, donde la vida pulula.

Él habita los contrastes de la creación.

Está dentro de los sueños de belleza y en cada opción por un amor más grande. 

Está en la fuerza de la pequeña semilla que se asoma desde abajo para mirar el mundo. 

Está en el arte insurrecto que abrazan las realidades para desdibujar fronteras.

Está en la re-existencia de tantas mujeres que paren y amamantan procesos transformadores para hacer amanecer una geopolítica de la esperanza.  

Él vive en los buscadores de nuevos amaneceres sociales, políticos, culturales, económicos, ecológicos, para nuestros pueblos. 

Vive en los relatos socioterritoriales emancipadores, que dignifican la existencia.

Vive en las relaciones que subvierten nuestros sentipensares para habitar el territorio desde la sorofratenidad.

Vive en la Vida Religiosa empoderada que cree en su ser, saber, quehacer, que camina con otras y otras, siendo Buena Noticia, en cada aurora de la humanidad.

Vive en la construcción del Reino, en los dones y carismas puestos al servicio de la projimidad.  

Vive en los territorios que son comensalía abierta para nuestros pueblos, porque ellos son el lugar sagrado de la vida.

Vive en este relato de la pascua narrado por mujeres que han corazonado la fe y que hoy llega a nosotras/os para hacernos recomenzar la vida con alegría. ¡Porque él está aquí! ¡Ha resucitado!

Él vive en el mandato de volver al ajetreo de las Galileas, donde la vida cotidiana nos espera para cuidar la comunidad de vida, desde el alba hasta el ocaso.


El Título del artículo es inspirado en la reflexión sobre el Horizonte Inspirador de la CLAR 2022-2025. Las mujeres del Alba (Mc 28, 1-10).

[1] Es Religiosa de la Congregación de Hermanas de la Divina Voluntad. Pertenece a la Comunidad Indígena “Pastos y Quillacingas”, ubicada en el Departamento de Nariño-Colombia. Ha realizado estudios de Ciencias Religiosas, Catequética, Teología, Pedagogía y Docencia Universitaria. Hace parte del ETAP y de la Comisión de Vida Religiosa Indígena de la CLAR; y del Grupo de Investigación, Pensamiento Social de la Iglesia, de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha compartido la mayor parte de su vida y misión con niños, adolescentes y jóvenes en espacios fronterizos. 

Mujeres haciendo teología en los Estados Unidos

Estas son las 10 teólogas que debes conocer ¡sí o sí!

En Estados Unidos se han desarrollado estudios teológicos cristianos entre los protestantes y católicos, que son de largo recorrido, pero muchas veces se les ha criticado por replicar una teología europea, centrada en una ideología de superioridad y discriminación, centrada sólo en obras desarrolladas por teólogos varones y blancos. Como consecuencia, se redujo la mirada crítica de la diversidad que se vive en el país. Esta crítica ha permitido dar valor a otras perspectivas que en las últimas décadas se han ido desarrollando, como es el caso del trabajo de las teólogas de diversas etnicidades y ancestralidades, que vienen buscando abrir nuevos caminos y formas de hacer teología en los Estados Unidos. 

A continuación, les presentamos el aporte de las 10 teólogas estadounidenses más influyentes que debes conocer:

1. Katie Cannon

Especialista en ética y la teología negra. En 1974 se convirtió en la primera mujer afroamericana ordenada en la Iglesia Presbiteriana Unida. Se le atribuye la fundación de la teología y la ética mujerista como campo. La Dra.Cannon fundó y organizó el Centro para el Liderazgo de Mujeres en el Seminario Presbiteriano de la Unión.

Publicaciones:

  • El capricho feroz de Dios: las implicaciones del feminismo para la educación teológica.
  • El canon de Katie: el feminismo y el alma de la comunidad negra.

2. Emilie M. Townes

Ha sido una pionera en teología Mujerista, un campo de estudios en el que las ideas históricas y actuales de las mujeres afrodescendientes en los Estados Unidos que ponen en relieve el compromiso crítico y las tradiciones de la teología cristiana. La Dra. Townes ha forjado un gran interés en el pensamiento crítico sobre las perspectivas mujeristas en temas como el cuidado de la salud, la justicia económica, y la teoría literaria.

Fiel a su trabajo académico ella continúa su investigación sobre la mujer y la salud en la diáspora africana en Brasil y Estados Unidos.

Publicaciones: 

  • Ética teológica feminista.
  • La ética Mujerista y la producción cultural del mal entre otros.

3. Elizabeth Conde- Frasier

Es pastora ordenada de la Iglesia Bautista con más de diez años de experiencia pastoral y como teóloga práctica.

Fue fundadora del Programa de Ministerios Hispanos y Latinoamericanos Orlando E. Costas en la Escuela Teológica Andover Newton, se desempeñó como profesora titular de educación religiosa en la Escuela de teología Claremont y como decana académica y vicepresidenta de educación en Esperanza College of Eastern University. La Dra. Conde-Frazier es actualmente directora de AETH.

Publicaciones:

  • Atando Cabos: Aportes Latinx a la Educación Teológica.
  • Latinas Evangélicas: Un Estudio Teológico desde los Márgenes.
  • Institutos Bíblicos Hispanos: Una comunidad de construcción teológica.

4. Diana Hayes

Profesora emérita de Teología Sistemática en la Universidad de Georgetown. Sus áreas de especialización son la

teología mujerista, la teología negra, las teologías de la liberación de EE. UU., las teologías contextuales, la religión y la vida pública, y la espiritualidad afroamericana y mujerista.

La Dra. Hayes es la primera mujer afroamericana en recibir el título de Doctora Pontificia en Teología Sagrada (S.T.D.) de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y también ha recibido tres doctorados honorarios.

Publicaciones:

  • Sin Escalera de Cristal: Espiritualidad Mujerista.
  • Forjado en el horno de fuego: espiritualidad afroamericana.
  • Pararse en los Zapatos que Hizo Mi Madre: Una Teología Mujerista.

5. Kathryn Tanner

Su investigación relaciona la historia del pensamiento cristiano con temas contemporáneos de interés teológico utilizando la teoría social, cultural y feminista.  Durante ocho años ha sido miembro del Comité de Teología que asesora a la Cámara de Obispos de la Iglesia Episcopal.

Publicaciones:

  • Dios y la creación en la teología cristiana: ¿tiranía o empoderamiento? 
  • La política de Dios: teologías cristianas y justicia social.
  • Teorías de la cultura: una nueva agenda para la teología Jesús, la humanidad y la Trinidad: una breve teología sistemática.

6. Kelly Brown 

Decana de la Escuela de Divinidad Episcopal en el Seminario Teológico Unión en la ciudad de Nueva York. En 2019, fue nombrada para dictar la cátedra de Teología Bill y Judith Moyers.

La Dra.Brown es considerada una líder en el campo de la teología mujerista, la reconciliación racial, la justicia social y la sexualidad.

Publicaciones:

  • Defender su posición: cuerpos negros y la justicia de Dios. La sexualidad y la iglesia negra: una perspectiva mujerista. Resurrección Hope: un futuro donde las vidas de los negros importan.

7. Wonhee Anne

Teóloga, profesora y conferenciante cuya influencia en las disciplinas de la religión, la igualdad de la mujer y la experiencia asiático-estadounidense ha creado una gran cantidad de pensamiento y discurso positivo.

Publicaciones:

  • Corazón de la Cruz: una cristología poscolonial
  • Teología crítica contra el militarismo estadounidense en Asia: descolonización y desimperialización (2016)
  • Involucrar a los Estados Unidos como un imperio militar: estudios críticos del cristianismo desde perspectivas asiáticas / asiáticas de América del Norte. (2016).

8. Mary Shawn Copeland

Teóloga católica y ex hermana religiosa. Es profesora emérita de teología sistemática en el Boston College y es conocida por su trabajo en antropología teológica y teología política.

La Dra. Copeland ha ocupado cargos en la Universidad Xavier de Luisiana, la Escuela de Divinidad de Yale y la Universidad de Marquette. Trabajó como profesora adjunta en el Departamento de Teología de Boston College durante varios años.

La Dra. Copeland fue la primera afroamericana en ocupar el cargo de presidenta de la Sociedad Teológica Católica de América también fue el coordinador del Simposio Teológico Católico Negro.

Publicaciones

  • Libertad encarnada: cuerpo, raza y ser.
  • Conociendo a Cristo Crucificado: El Testimonio de la Experiencia Religiosa Afroamericana.
  • Fidelidad poco común: la experiencia católica Negra.

9. Loida Martell-Otero

Doctora en Teología por la Universidad de Fordham y ministra ordenada por las Iglesia Bautistas. Actualmente es decana del Seminario Teológico de Lexington, donde también se desempeña como profesora de teología constructiva. La Dra. Martell fue pionera en el estudio de la teología evangélica en Estados Unidos. Ha publicado artículos sobre soteriología evangélica, cristología, doctrina de Dios, hermenéutica bíblica, encarnación, escatología, globalización y vocación.

Publicaciones:

  • Teología en Conjunto: una teología protestante hispana colaborativa.
  • Latinas Evangélicas: un estudio teológico desde los márgenes. 

10. Rosemary Radford Ruether

Teóloga católica conocida por sus importantes contribuciones al campo de la teología feminista. Su campo de conocimiento y escritura es amplio, con temas que van desde la teología feminista y la teología ecofeminista, hasta temas como el antisemitismo y el conflicto palestino-israelí.

La Dra.Radford es una defensora de la ordenación de mujeres, un movimiento entre personas religiosas católicas que afirman la capacidad de las mujeres para servir como sacerdotes, a pesar de la sanción oficial. 

Publicaciones:

  • La Iglesia contra sí misma.
  • Mujeres y redención: una historia teológica. 
  • Mujeres curando la tierra: mujeres del tercer mundo sobre ecología, feminismo y religión.

El aporte de las mujeres en el campo de la teología en los Estados Unidos es amplio, y se encuentra en crecimiento, en constante evolución y en una continua exploración de aspectos que antes pasaron inadvertidos y que ahora se ponen en relieve, ya que responden a nuestros contextos actuales donde las mujeres toman roles protagónicos y sin duda, aportan no solo en el terreno eclesial sino también en la sociedad misma.

Comparte este artículo y difunde la lectura de teólogas en su comunidad!

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Yenny Delgado

Psicóloga y teóloga. Directora de Publica Theology y columnista en Unbound. Escribe sobre las intersecciones entre memoria ancestral, etnicidad, mujerismo y fe pública.

¿Es la Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos una comunidad inclusiva?

Por Yenny Delgado

Cuando la Iglesia cristiana en los Estados Unidos afirma apoyar a la comunidad migrante, ¿qué significa? ¿Cómo demuestra que es una iglesia inclusiva ? ¿Qué sucede cuando los miembros de la iglesia son tratados en un formato patriarcal, no se les da información completa y son tratados como miembros de segunda clase en la mesa comunal? Estas son las preguntas que nos quedan después del impactante despido del reverendo Nelson Rabell de su llamado en “Misión Latina Luterana” en California.      

El domingo 12 de diciembre, la Iglesia Luterana mostró el rostro de la supremacía blanca cuando la Obispo Megan Rohrer y el Consejo del Sínodo de la ELCA Sierra Pacifico decidieron remover al Pastor de la congregación sin consultar a la congregación ni dialogar. Ese domingo, la congregación Misión Latina Luterana en Stockton, CA, tenía la intención de celebrar a la Virgen de Guadalupe. Sin embargo, a diferencia de los domingos anteriores, su amado Pastor no estuvo presente y no predicó. En cambio, la reverenda Hazel Davison predicó un mensaje sin proporcionar información o contexto a la congregación por qué su pastor no estaba presente. 

Esa mañana temprano, la obispo Megan Rohrer despidió al reverendo Rabell y le pidió que no participara en el servicio. Más de 100 mujeres, hombres y niñas quedaron sorprendidos por la falta de sinceridad y respeto. Después de que el Rev. Davidson terminó de predicar, la congregación comenzó a preguntar dónde estaba el Rev. Nelson y por qué no estaba allí.

El Rev. Rabell trabajó de manera comprometida con los miembros de la comunidad para construir una misión latina luterana en Stockton, CA. Su ministerio y testimonio se han centrado en la dignidad de la persona independientemente de su sexo, etnia, estado migratorio u orientación sexual. De hecho, trabajó en defensa de los inmigrantes,  demandó la equidad de trato a través de su participación en el movimiento “las vidas negras importan”, movilizó a la comunidad en medio de la pandemia de COVID-19 para que participen de la vacunación y reciban atención medica.

La congregación no recibió respuesta al solicitar información sobre lo que estaba ocurriendo, la obispo Megan Rohrer y el reverendo Hazel Davidson, por lo que los miembros de la congregación decidieron dejar el templo y caminar hasta la casa del migrante, a dos millas de distancia. Su indignación al marcharse hizo eco de las palabras proféticas de Jesús en Mateo 22:27: “¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Sois como sepulcros blanqueados, que por fuera se ven hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de todo inmundo”. 

La comunidad se abrieron paso cantando y cargando a la Virgen, la cruz y las flores que habían colocado ese domingo por la mañana en el Altar, decidieron hacer el Altar en “el Camino”. La comunidad de Cristo sabe que las cuatro paredes de un edificio ni las sillas no forman la iglesia; en cambio, la comunidad de fe inclusiva y solidaria se unen para resistir y aunque sin templo, saben qué son iglesia en comunidad.     

Hasta el momento la única comunicación oficial de la ELCA solo menciona que “el domingo fue un día muy difícil en nuestro sínodo. Muchos de ustedes han escuchado que el Sínodo tuvo que informar a Mision Latina Luterana que ya no tenían un desarrollador de misiones “. ¿Qué quieren decir? ¿se puede descartar a un “desarrollador”? Las acciones y actividades reflejan un sistema colonial y patriarcal para eliminar un liderazgo que trabaja en favor de la población migrante. Y como dice el reclamo de los miembros, ¿tenía que ser el día de celebración de la virgen de Guadalupe?      

Es lamentable que una organización no brinde transparencia y honestidad a sus miembros y despida a puerta cerrada a una persona tan importante en la comunidad. En un video realizado el servicio del domingo 12 de diciembre muestra el reclamo de las y los miembros. Para acceder al video está disponible en línea aquí.Escuche en el minuto 33 como la comunidad pide información de lo que esta sucediendo.

La experiencia de las y los miembros este pasado domingo muestra no solo un maltrato al Rev. Rabell sino a toda la congregación. Este sucede debe ser un llamado de atención para la iglesia cristiana en términos de superar su historia de discriminación y supremacía blanca para decidir y liderar la iglesia. Desafortunadamente, incluso en 2021, la idea de que todos somos una familia en Cristo Jesús no se sostiene según las noticias recientes.

¿Qué está sucediendo en el Concilio del Sínodo de Sierra Pacifico de la ELCA, y por qué la comunidad de la misión luterana son tratados como miembros de segunda clase en el Cuerpo de Cristo?

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Yenny Delgado

Psicóloga y teóloga. Escribe sobre las intersecciones entre memoria ancestral, etnicidad, política y fe pública.

Comunidad Inclusiva “Esperanza para las mujeres que viven con el VIH”

Por Yenny Delgado

La vulnerabilidad de las mujeres al VIH se acrecienta ante la discriminación, la desigualdad, el empobrecimiento y la falta de comunidades de fe que estén dispuestas a ser inclusivas, promuevan una saludable convivencia y fortalezcan su sentido de resistencia frente a vivir con el VIH. 

Este 1 de diciembre es necesario reflexionar del proceso que las mujeres, adolescentes y niñas necesitan al tener un diagnóstico positivo del VIH. Como iglesia, conocer del VIH y el SIDA nos debe llevar a ser una comunidad inclusiva que da esperanza a las mujeres viviendo con el VIH, hacer prevención y educar a la No discriminación.

Recibir el diagnóstico del VIH

El impacto del VIH ha llevado al mundo a grandes cambios, el virus se abre paso mostrando la vulnerabilidad de la humanidad, la vulnerabilidad de nuestros cuerpos especialmente del cuerpo de las mujeres.

A través del informe de la oficina de las Naciones Unidas del 2021 más del 53% de los casos de personas que conviven con el VIH son mujeres y niñas que viven en empobrecimiento y no cuentan con una adecuada información preventiva. Casi la cuarta parte de las personas que conviven con el VIH no saben que están infectadas, y el no saber que están infectadas las pone a ellas, ellos y a otras personas en riesgo.

Existe diversas reacciones por parte de la familia cuando las mujeres que conviven con el VIH comparten su diagnóstico, sus familias pueden rechazarlas, juzgarlas, discriminarlas o por otro lado la familia se une, la acepta y acompañan en su nueva condición.

Sin duda, reconocemos que la familia juega un papel fundamental en el proceso de adaptación, la iglesia y comunidades de fe son también un espacio importante de apoyo y resistencia.

Es importante resaltar, que, si el tratamiento médico está acompañado del soporte familiar, de una buena alimentación, una actitud positiva y participar en una comunidad de apoyo puede retrasar la aparición de síntomas.

Convivir con el VIH

Las situaciones que deben enfrentar las mujeres al recibir su diagnóstico positivo al VIH son diversas y mas aún al iniciar un tratamiento que debe ser diario y por el resto de su vida. El rechazo, estigma y discriminación hacia las mujeres tienen un gran impacto, especialmente en una sociedad conservadora, que no habla abiertamente sobre la sexualidad lo cual crea una invisibilidad que tiene consecuencias negativas.

La sociedad patriarcal ha creado un sistema de doble moral con parámetros diferentes para medir la conducta de los hombres y las mujeres, justificando el maltrato y la exclusión del cuerpo femenino llevándolo a cargar con grandes sufrimientos. En el hombre se admite la infidelidad, el abuso y la promiscuidad; mientras que a las mujeres se les exige fidelidad, pasividad, recato, sumisión y resignación a todas las condiciones que el hombre le plantea. 

La irrupción del virus, camina junto con diversos factores en cuanto a las relaciones de género y poder. Los patrones de conducta normados por un sistema opresor, muestran la desigualdad y el atropello en que viven las mujeres, los cuales crea y mantiene la vulnerabilidad en la trasmisión del virus y por lo tanto la feminización del VIH.

Ante esta situación, muchas mujeres pueden sentirse atrapadas e incapaces de hacer algo para mejorar y afrontar su condición, perdiendo interés por seguir viviendo. No debemos olvidar que las personas somos seres de interrelación con el mundo y también con nuestro cuerpo, donde nuestro sistema inmunológico esta en relación a nuestro estado anímico.

Creemos que la resistencia que muchas mujeres viviendo con el VIH están mostrando, a una oportuna educación sexual, espacio de liderazgo y al soporte y apoyo mutuo en comunidad.

Resistencia y la acción de esperanza

A partir de su diagnóstico, encontramos a las mujeres movilizándose y acercándose en redes de mujeres que conviven con el VIH. Las mujeres están creando una alternativa de convivencia que les permite vivir en mejores condiciones, ellas encontraron que es la comunidad, la cual les permite con mayor eficacia enfrentar la discriminación y empobrecimiento, situaciones en que viven.

Para las mujeres que conviven con el VIH, la esperanza es una fuerza y una vivencia espiritual, ya que está relacionado con la búsqueda de sí mismas, de la valoración de sus cuerpos y del sentido de la vida. 

La esperanza devuelve a las mujeres las ganas de seguir viviendo, el convivir con el VIH ya no es más un diagnóstico de muerte, sino una condición de vida nueva que les permite múltiples retos y oportunidades para crecer como mujeres, mostrarse y hacer valer derechos que antes no reconocían. 

Reconocer que Dios camina a su lado les devuelva la dignidad y les permite iniciar el proceso de restauración de su identidad, es decir, de la imagen que tienen de sí mismas y el deseo de revalorarlo, que son creación e imagen de Dios. 

Las mujeres ya no están solas, es Dios quien se ha puesto de su lado caminando en medio de su sufrimiento y a través de Jesús demuestra que él venció la muerte y que es posible resistir. La esperanza está orientada ahora hacia el futuro, por medio de la trasformación del presente, y en la búsqueda de la plenitud de vida. 

Comunidades inclusivas

La propuesta de vivir en una comunidad inclusiva es una alternativa frente al sistema patriarcal vertical, autoritario y excluyente que separa y oprime a las mujeres que conviven con el VIH.

Creemos que una comunidad inclusiva, debe vivir los valores del reino de Dios, las cuales nos permitan creer y resistir de una manera de hermandad, donde compartamos de nuestras vivencias, experiencias y luchas que trae el convivir con el VIH. 

Sin duda, la esperanza que las mujeres tienen como certeza de que Dios las acompaña, renueva en las mujeres la lucha para seguir viviendo. Construir esta comunidad inclusiva, no solo es ser un espacio de reunión, se debe buscar ser un espacio de desarrollo espiritual que permite crecer, liberarnos y acompañarnos en la resistencia.

Como comunidades de fe debemos de creer que Dios mismo, nos da de una doble porción de fuerzas y esperanza que nos permite convertirnos en una comunidad inclusiva que se deja acompañar y acompaña. No hay duda que Dios muestra su presencia en toda su plenitud.

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Yenny Delgado -Psicóloga y teóloga. Escribe sobre las intersecciones entre memoria ancestral, etnicidad, política y fe pública.

Mujeres haciendo teología en Abya Yala

Las 10 mujeres teólogas que debes conocer

La teología es una disciplina que estudia la naturaleza de Dios y sus atributos, así como el conocimiento que tiene el ser humano sobre la divinidad. La teología significa el estudio de Dios desde nuestros contextos, preguntas, reflexiones y experiencias cotidianas. 

Las mujeres venimos haciendo teología desde distintas realidades y reflexiones, pero si alguien nos pregunta a cuantas teólogas conocemos y, si hemos leído a alguna, en la mayoría de los casos nos quedaremos en silencio y pensativos: “¿qué teólogas conocemos?, ¿qué escriben y dicen sobre Dios?”. El trabajo de las mujeres en el mundo teológico y pastoral es diverso y con gran aporte, aunque muchas veces invisibilizado por un sistema patriarcal, centrado en los aportes de teólogos varones y geográficamente centrado en la reflexión desde una visión más europea, anglosajona y blanca.

Hoy queremos cerrar esta brecha de silencio y presentarte a las 10 mujeres teólogas que hacen teología desde Abya Yala. Es importante mencionar que el nombre Abya Yala proviene del idioma Guna y significa “tierra en plena madurez”. Desde la década de los 70’s, activistas, escritoras y académicas descendientes de la población nativa hemos adoptado Abya Yala como el nombre unificado del continente en resistencia por un largo periodo de colonización. 

Abya Yala es un continente con una población diversa, la población originaria y su descendencia, así como la población migrante llegada de Europa, África y Asia durante cinco siglos han hecho de Abya Yala su hogar. Por lo que, las teólogas aquí mencionadas reflexionan desde su propia experiencia y ancestralidad.

Aquí les presentamos a las 10 mujeres teólogas de Abya Yala que deben conocer:

1. Sofía Chipana (Bolivia)

Principal voz de la teología indígena en Abya Yala, valora la vida digna y sagrada con la tierra y el respeto por todas las formas de vida. Ha trabajado con redes dedicadas a la reflexión teológica y la articulación de saberes, sabidurías y espiritualidades. Es miembro de la Comunidad de Sabias y Teólogas Indígenas de Abya Yala y de la Comunidad Teológica Andina que fomenta el diálogo entre los pueblos andinos. 

Sofía nos dice: “En los contextos de pueblos colonizados de Abya Yala, la Biblia ha sido utilizada como instrumento colonizador para enajenar nuestras identidades, avasallar nuestros territorios y confinarnos a vivir como extranjeros/as en nuestras propias tierras.”

Publicaciones: “Herramientas de hoy para la exégesis y hermenéutica” y “Apocalíptica: Historias para la recreación de la vida.”

2. Luzmila Quezada (Perú)

Luzmila tiene un largo caminar y reflexión sobre el rol de las mujeres desde las comunidades de fe. Ella es doctora en Historia y Teología y se ha dedicado a la docencia enseñando sobre teología Sistemática, Teología Feminista y Género. A parte de su labor académica, Luzmila es pastora ordenada de la Iglesia Wesleyana. Fundadora de Proceso Kairos Perú y coordinadora del Colectivo de Teólogas Feministas del Perú

Publicaciones: “Re-apropiando nuestras vidas, cuerpos y sexualidades. Guía metodológica”, “Fundamentalismos y Sexualidad.  Género y Religión. Pluralismos y disidencias religiosas”, “Mujeres cristianas, movilidad social y ciudadanía.”

3. Ivonne Gebara (Brasil)

Ivonne trabaja desde Brasil y presenta el eco-feminismo conectando la explotación de la naturaleza con la opresión vivida por las mujeres campesinas, a quienes se les ha explotado y dominado igual que a la madre tierra. Las mujeres han sido relegadas a ser fuentes reproductivas al servicio de un sistema jerárquico patriarcal. 

Ivonne denuncia en su trabajo teológico la violencia puesta sobre la naturaleza, y su relación ideológica, antropológica y míticamente con las mujeres.

Publicaciones: “Mujeres sanando la tierra: ecología, feminismo y religión, según mujeres del Tercer Mundo”, “La sed de sentido. Búsquedas ecofeministas en prosa poética” y “Teología ecofeminista” entre otros.

4. Maricel Mena (Colombia)

Maricel es teóloga, biblista e investigadora. Tiene un post doctorado en Hermenéutica feminista, por la Escuela Superior de Teología en Brasil.

Maricel es especialista en teología contextual, hermenéutica bíblica negra feminista y género. Actualmente trabaja en la Facultad de Filosofía y Teología de la Universidad Saint Thomas e investiga sobre otras religiones, religión comparada y religiones abrahámicas. 

Publicaciones: “Panorama Bíblico Latinoamericano”, “Espiritualidad, Justicia y Esperanza desde las Teologías Afro-Americanas y Caribeñas”, Cuestión de Piel: De las Sabidurías Hegemónicas a las Emergentes” entre otros. 

5.Carolina Bacher (Argentina)

Carolina es doctora en teología y profesora de Teología Pastoral. Su trabajo y reflexión esta centrada en la investigación y acción participativa a través de la teología de los signos de los tiempos. Es integrante del Grupo Iglesia, Sociedad y Estado en Argentina y del Grupo de Teología Urbana “Prácticas de Espiritualidad” de la Arquidiócesis de Buenos Aires. Es vicepresidente de la Sociedad Argentina de Teología SAT.

Publicaciones: “Nos habla en el camino. Consideraciones preliminares en torno al sujeto, objetivo y método de una teología pastoral.” 

6. Agustina Luvis (Puerto Rico)

Agustina tiene un largo recorrido en sus estudios teológicos con una maestría en Teología y un doctorado en Teología Sistemática por la Escuela Luterana de Teología en Chicago. Ella escribe sobre las mujeres y su labor pastoral.  Su trabajo incluye teologías pentecostales y feministas. Agustina es actualmente decana del seminario evangélico de Puerto Rico.

Publicaciones: “El sexo en la Iglesia” y “Creada a su imagen: Una pastoral integral para la mujer.” 

7. Elsa Tamez (México)

Elsa es doctora en Teología con énfasis en Liberación y especializada en Biblia. Obtuvo su doctorado en la universidad de Lausana en Suiza. Sus escritos sobre teología feminista y críticas bíblicas contextuales aportaron nuevas perspectivas a estos campos de estudio. Es profesora emérita de la Universidad Bíblica Latino Americana en San José, Costa Rica. 

Publicaciones: “La Biblia de los oprimidos”, “La amnistía de la gracia” y “Luchas por el poder en el cristianismo primitivo: un estudio de la primera carta de Timoteo” entre otros. 

8. Emilie Townes (Estados Unidos)

Ha sido una pionera en la teología Mujerista, un campo de estudios en el que las ideas históricas y actuales de las mujeres afro descendientes en los Estados Unidos se ponen en un compromiso crítico con las tradiciones de la teología cristiana. Emilie tiene un gran interés en pensar críticamente sobre las perspectivas Mujeristas en temas como el cuidado de la salud, la justicia económica, y la teoría literaria.

Fiel a su trabajo académico ella continúa su investigación sobre la mujer y la salud en la diáspora africana en Brasil y Estados Unidos.

Publicaciones: “Ética teológica feminista”, “La ética Mujerista y la producción cultural del mal” entre otros.

9. Ada Isasi (Cuba)

Su quehacer teológico gira en torno al concepto de exilio y la experiencia de ser inmigrante en Estados Unidos donde critica el sexismo y la violencia de la cultura hispana, herencia de un proceso colonizador y violento en el continente.

Ada escribe desde lo cotidiano, en la experiencia diaria de la vida, como marco epistemológico en su reflexión y escritura. Publicaciones: “Teología Mujerista”, “En la Lucha”, “La lucha continua”

10. Geraldina Céspedes (República Dominicana)

Geraldina es religiosa de la Congregación de Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario. Su trayectoria misionera y teológica ha transcurrido en diversas comunidades. Es doctora en Teología Sistemática, cofundadora del Núcleo Mujeres y Teología de Guatemala. Realiza su ministerio teológico y misionero en Chiapas, México.

Geraldine escribe sobre el trato deshumanizante en que las personas son objetos de consumo, y ante seudo espiritualidades de prosperidad y «felicidad». Las mujeres son consumidas y donde solo se busca su rentabilidad para el mercado y el patriarcado. Su trabajo confronta el abuso del tiempo de la mujer y su corporeidad.

Publicaciones: “Eco feminismo Teología saludable para la tierra y sus habitantes”, “Las teologías de la liberación ante el mercado y el patriarcado”.

Estas 10 mujeres teólogas de Abya Yala son una fuente de inspiración y reflexión con una perspectiva más centrada en la equidad y el valor de la mujer, resguardando su identidad y redefiniendo su correcta posición en el mundo. Las mujeres inmersas en el mundo de la teología escriben y practican su fe en sus congregaciones, su reflexión llega a todo el continente. 

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Yenny Delgado

Psicóloga y teóloga. Estudiante doctoral en Ciencias de la Religión en la Universidad de Lausana, Suiza. Escribe sobre las intersecciones entre memoria ancestral, etnicidad, mujerismo y fe pública.

¿Cómo afecta la teología de la prosperidad a las mujeres?

Por Sharo Rosales

Se debe entender la vida cotidiana de las mujeres desde una sociedad que promueve la desigualdad. Se espera de las mujeres carencia y, en nombre de la bondad a ser buena mujer.Se nos ha enseñado, desde pequeñas, a servir sin pago alguno, perdonar cualquier agravio, someterse, apoyar los intereses ajenos en nombre de la solidaridad, ser dadivosas, renunciar a aquello que por justicia les pertenece y, cuando ganan algún dinero, muchas entienden que Dios las prospera para dar a otros.

Estos comportamientos socialmente esperados en las mujeres y que representan obstáculos muy poderosos para su sano desarrollo se replican y refuerzan en las iglesias, anclados en “imaginarios religiosos de género”.

Pero ¿qué son? Los imaginarios religiosos de género son representaciones sociales que están en el inconsciente colectivo hablándonos de aquella construcción, de características que se ha asignado a mujeres y hombres ya no solo en función de su sexo, sino en nombre de la voluntad de Dios. Estos imaginarios religiosos dictan cuál es la supuesta voluntad de Dios para la actuación de las mujeres en el mundo: un lugar de sometimiento, obediencia, sacrificio y renuncia.

Dicho esto, la realidad de las mujeres es desventajosa, entre otras muchas razones porque:

– Las tierras habitables en el mundo no les pertenecen ni están a su nombre.

– No son sujetas de créditos por carecer de garantías hipotecarias o constancias de sueldos fijos.

– Su acceso al estudio es menor en relación con el de los hombres.

– Sufren acoso sexual por parte de docentes y compañeros en su proceso de desarrollo educativo.

– Son calificadas con mayor rigurosidad.

– En el hogar, se les recarga con el cuido y educación de hijos e hijas y, en ocasiones, tienen personas mayores o enfermas (o hasta dependientes) que cuidar.

– Mujeres jefas de hogar trabajan en su mayoría en el sector informal, sin garantías laborales ni pensión, endosando la maternidad, donde pocas de ellas gozan de pensión del padre de hijos e hijas.

– Reciben sueldos menores por realizar las mismas funciones que sus compañeros hombres. 

Muchos de los relatos de mujeres miembros de iglesias que viven bajo el paradigma teológico de la prosperidad describen el uso de la fe en sus congregaciones y muchas son formas para explotarlas económicamente. La culpa para las mujeres es un sentimiento muy conocido, al compararse a diario con los estándares idealizados de bondad y perfección que se espera de ellas. 

La violencia experimentada por muchas mujeres feligresas, cuyo único deseo es agradar a Dios, es alta, pero desapercibida, al estar camuflada de bondad.

Una mujer, en una congregación de Alajuela, me contó: “En la iglesia, nos dieron un dinero semilla a un grupo de mujeres que no teníamos plata que dar. Teníamos que pensar en la forma de invertirlo y multiplicarlo para poder sembrar las ganancias en la iglesia y, así, dejarnos el préstamo inicial para seguirlo multiplicando… Algunas hicieron repostería para vender en su barrio, otras hicieron manualidades… Cada quien según para lo que era buena, y les fue bien… Pero recuerdo a una hermana que tenía mucha necesidad y se gastó el dinero y nunca más pudo volver a la iglesia”.

Hacer uso de fe para explotar económicamente a las personas es muy perverso y no reconocer la necesidad del prójimo y aprovecharse de ella…, peor. Así, fácilmente, las mujeres aceptan cargar con una culpa más en la iglesia: no tener prosperidad por estar mal por falta de fe.

La recitación insistente en los estudios bíblicos del relato de la viuda pobre (Marcos 12:41-44), que de su pobreza dio todo lo que tenía sin pensar en ella o en las necesidades que tendría mañana o ese mismo día, ha sido utilizado como un ejemplo de comportamiento esperado de las mujeres de fe. Esta es una pobre lectura del pasaje que exalta solamente el sacrificio de la mujer, ignorando la manera en que Jesús está visibilizando en un mundo androcéntrico a una mujer que, además, es una viuda pobre… Jesús le otorga protagonismo particular comparado con los hombres poderosos y ricos, así que el estrellato de esta historia se lo lleva “una mujer, viuda y pobre, tres dimensiones de opresión” , pero que igualmente es una mujer atrevida que se está moviendo en un espacio público que estaba destinado a ser ocupado por hombres.

Como dato importante, las mujeres son quienes conforman el grueso de las congregaciones pentecostales y, a pesar de ello, no les ofrecen ninguna herramienta de empoderamiento, suelen trabajar de manera gratuita en ellas y son disminuidas y encasilladas en los roles tradicionales de género.

Tolerar este tipo de control encubre otros problemas que se ven reflejados en distintas áreas, desatando consecuencias como:

  • Se da poca importancia a la deficiente formación bíblica y teológica de sus líderes, en el tanto tengan “unción” (que, a veces, no resulta en más que una gran capacidad de manipulación).
  • Carencia de diálogo teológico abierto sobre cualquier tema doctrinal que afecte el poder y el negocio.
  • Asociar estar mal con maldición o con ser mala persona y asociar estar bien económicamente con santidad y, por esta razón, a estos traficantes de la fe no les da pena brillar con artículos ostentosos o de poder.
  • Sentir culpa por no ser beneficiario del favor de Dios por falta de fe.
  • Negación de la realidad, confesando cosas que son ajenas a la misma (“estoy sano”).
  • Pensamiento mágico de disparate absoluto que mantiene la inmadurez espiritual a los creyentes, pues aparte de la violencia y abuso económico a los que están sujetos, les están engañando ofreciendo castillos en el aire que nunca se van a concretar, con promesas o con culpa. 
  • Los estándares de éxito cristiano ya no son los valores del Reino, sino la plata. “Estos líderes religiosos predican una teología que refuerza pragmáticamente las propuestas básicas de una economía de consumo y, con ella, justifican bíblicamente el consumismo y el goce pleno y egoísta de los bienes terrenales” .
  • Los valores imperantes de estas iglesias son la rentabilidad para ellas y la promesa de inmediatez para los seguidores ingenuos que buscan soluciones mágicas a sus necesidades.
  • Cada actividad debe contribuir al lucro sustentado (todo se cobra: retiros, manuales, capacitaciones para poder servir gratis, prédicas grabadas, entre otros). Se validan a sí mismo para hacer otros negocios lucrativos dentro de las iglesias. “Estos líderes religiosos (…) producen bienes, como corbatas ungidas para la buena suerte, agua bendita para sanidad, pulseras del pacto, entre otros productos religiosos con poderes mágicos.” 

Como bien dicen el padre jesuita Antonio Spadaro y Marcelo Figueroa: “El peligro de esta forma de antropocentrismo religioso, que pone en el centro al hombre y su bienestar, es el de transformar a Dios en un poder a nuestro servicio, a la iglesia en un supermercado de la fe y la religión en un fenómeno utilitarista y eminentemente sensacionalista y pragmático.” 

La teología de la prosperidad sirve solo a una iglesia acomodada para gente acomodada, donde los pobres solo suelen tener lugar para servir y las mujeres siguen siendo las más pobres entre los pobres. Al final de cuentas, ¿qué es la teología de la prosperidad sino poder?

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Sharo Rosales

Gestora en desarrollo organizacional y Consultora de Género. Comunicadora de formación, con estudios en Defensa internacional de Derechos Humanos y en Derechos Humanos de las Mujeres. Desde 1992 participa en organizaciones basadas en la fe y en diversas iglesias del continente.Es activista por los Derechos Humanos de la Mujeres. Presidenta de la ASBL, Universidad Bíblica Latinoamericana. Miembro del Observatorio centroamericano de medios de comunicación y género, GEMA.

Mujeres Haciendo Teología A Nivel Global

Por Yenny Delgado

Las mujeres venimos haciendo teología desde nuestro ser mujer, de nuestros contextos geográficos, y desde nuestras experiencias cotidianas. Por décadas la teología y la academia ha sido centrada solo en la reflexión teológica de los hombres, dejando invisibilizada el hacer teológico de las mujeres a nivel local y por ende global. 

Si alguien nos pregunta a cuántas teólogas hemos leído o conocemos, a nivel local puede ser que algún nombre salte a nuestra memoria, pero si la pregunta se enfoca en qué teólogas a nivel global están impactando y desafiando con su reflexión, podemos quedar muchas veces sin respuesta. 

Esto pasa porque el trabajo de las mujeres en el mundo teológico y pastoral es muchas veces relegado o minimizado. Es posible también que estudiando teología ni se tome una clase ni se lea a teólogas, ya que  los centros de formación teológica pasa por un centrismo patriarcal que silencia las voces de las mujeres que vienen haciendo una labor constante y que deben ser visibilizadas. 

La serie Mujeres Haciendo Teología tiene el objetivo de presentarte a diez mujeres que vienen haciendo teología a nivel GLOBAL y que debes conocer.

DESDE ABYA YALA

Sofía Chipana

Sofía es boliviana y es actualmente una de las principales voces de la teología indígena en Abya Yala. Su trabajo teológico está centrado en la reflexión sobre el buen vivir de los pueblos, la vida digna y el respeto por todas las formas de vida. Anima a la lectura intercultural que se vincula a las palabras sagradas de la vida.

Sofía nos dice: “En los contextos de pueblos colonizados de Abya Yala la Biblia ha sido utilizada como instrumento colonizador para enajenar nuestras identidades, avasallar nuestros territorios y confinarnos a vivir como extranjeros/as en nuestras propias tierras”

Elsa Tamez

Elsa es teóloga de la liberación mexicana y especializada en Biblia. Sus escritos sobre teología feminista y críticas bíblicas contextuales aportaron nuevas perspectivas a estos campos de estudio.

Sus libros incluyen “La Biblia de los oprimidos”, “La amnistía de la gracia” y “Luchas por el poder en el cristianismo primitivo: un estudio de la primera carta de Timoteo”. Es profesora emérita de la Universidad Bíblica Latino Americana en San José, Costa Rica. 

DESDE ÁFRICA

Mercy A. Oduyoye

Mercy es teóloga Ghana quien en su trabajo y reflexión desafió a la iglesia africana a ir más allá de las estructuras patriarcales que devalúan los dones, las contribuciones y la presencia misma de las mujeres mientras las excluyen de los roles de liderazgo y las oportunidades de toma de decisiones.

Levanta a las mujeres líderes africanas (pasadas y presentes) y sus estrategias de empoderamiento de su historia, religión y cultura para resistir “la muerte y la desgracia”. Su teología africana ofrece varios recursos para resistir la violencia, incluyendo decir la verdad, empoderar mitos en la tradición africana, para resistir desastres naturales, enfermedades y dolencias.

Isabel Apawo Phiri

Isabel es de Malawi. Tiene un doctorado de la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde se especializó en teología africana, teología feminista e historia misionera. Isabel se ha comprometido con las iglesias y el movimiento ecuménico durante dos décadas. Ha trabajado en el Consejo Mundial de Iglesias y como coordinadora del Círculo de Teólogas Africanas Preocupadas durante varios años. Escribe sobre los principales desafíos para las teólogas africanas en la educación teológica.

DESDE ASIA

Kwok Pui Lan

Kwok nacida en Hong Kong sostiene que Asia se ha transformado a través de la guerra, la religión, el cristianismo occidental y la tecnología. Las familias y el papel de la mujer en la sociedad han sido moldeados en gran medida por “cambios económicos y políticos en los países asiáticos que finalmente afectan los patrones familiares, la condición de la mujer, la reproducción y los roles tradicionales de género.

Kwok se ha comprometido con la teoría poscolonial en su trabajo, donde argumenta las deficiencias de la teología feminista tradicional. Afirma que la teoría feminista no ha considerado en su reflexión las experiencias de las mujeres no blancas y los efectos del colonialismo, el neocolonialismo y la esclavitud.

Aruna Gnanadason

Aruna es de la India y dirigió el programa global sobre Mujeres en la Iglesia y la Sociedad del Consejo Mundial de Iglesias, Ginebra, y coordinó su programa sobre Justicia, Paz y Creación durante una década. Tiene un doctorado en ministerios en teologías feministas y una maestría en literatura inglesa.

Actualmente vive en Chennai (India) y proporciona recursos para las iglesias y el movimiento ecuménico en la India y reflexiona globalmente sobre el papel, el desafío y las alternativas que ofrece el evangelio para abordar el impacto del patriarcado, la casta y el capitalismo global en las personas y la tierra. Ha participado activamente en el Movimiento de Mujeres Cristianas Indias, un movimiento informal de mujeres protestantes, católicas romanas y ortodoxas del que actualmente es Coordinadora Nacional.

“Las luchas de las mujeres por la justicia y la dignidad están lejos de terminar. A pesar del gran poder y resiliencia de las mujeres y de todas las estrategias que han utilizado hasta ahora, no han podido transformar por completo los sistemas y procesos que permiten las formas indecibles de crueldad contra las mujeres”

DESDE EUROPA

Elisabeth Schüssler Fiorenza

Elisabeth nacida en Rumania y crecida en Alemania ha realizado un trabajo pionero en interpretación bíblica y teología feminista. Su docencia e investigación se centran en cuestiones de epistemología bíblica y teológica, hermenéutica, retórica y políticas de interpretación, así como en cuestiones de educación teológica, igualdad radical y democracia.

Es cofundadora de la revista de Estudios Feministas de la Religión. Entre sus publicaciones podemos resaltar: “Escudriñar las Escrituras:Una introducción feminista”, “En memoria de ella: una reconstrucción teológica feminista de los orígenes cristianos”, “Democratizar los estudios bíblicos: hacia un espacio educativo emancipatorio.” entre otros títulos.

Maggi Dawn 

Maggi es teóloga y sacerdote anglicana de Reino Unido. Desde 2019, es directora en la Universidad de Durham, habiendo sido anteriormente Profesora Asociada de Teología y Literatura y Decana Asociada de Marquand Chapel en la Escuela de Divinidades de Yale.

Maggie centra su trabajo desde la Teología y el arte, es también músico y compositora. Es autora de cinco libros entre ellos: “Teología y artes”,“Teología y poética”, “Liturgia y adoración, música”

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Yenny Delgado

Psicóloga y teóloga. Estudiante doctoral en Ciencias de la Religión en la Universidad de Lausana, Suiza. Fundadora de PUBLICA. Escribe sobre las intersecciones entre memoria ancestral, etnicidad, política y fe pública.

Police Brutality and the Murder of Adam Toledo

The United States has been traumatized by a long history of police violence and brutality against non-European descendants for decades. We need to remember that the country’s creation is linked to Slave Patrols that exerted control over enslaved Africans and Native Americans for centuries. In the colonial period, a poor white man often did not have the wealth to enslave others but joined into a white supremacist through service on Slave Patrols.  Despite abolishing slavery over 160 years ago, the legacy and impacts are still with us today and have only evolved into other forms of terror against non-white people. 

On March 29, Adam Toledo, a 13-year-old seventh-grader at Gary Elementary School who lived in Chicago’s Little Village, became one of the youngest people killed on the city’s West Side.  A Chicago Police officer killed Adam while he was running away. Adam was not only Latino; but he was a native American descendant who once again is a victim of police brutality. 

The officer repeatedly shouts at Toledo on the video from the body camera, “Police! Stop! Stop right now! Hands! Hands! Show me your hands!”. Adam Toledo – turns around and raises his hands. The white police officer fires his weapon and murders Adam – 20 seconds after exiting his squad car.

Officer Eric Stillman, 34 years old, fired the fatal shot officer, heard on the body camera asking for an ambulance. The video also shows the officer straightening Toledo’s legs, raising his shirt to start searching for a gun. But why looking for a gun, he claims later was in Adam’s hands?

Adam’s killing reflects Native American’s reality and visibilize the truth that in the “Latin community,” the browner skin and native descendants are excluded and are more likely than Euro-Americans to experience police-related shootings and violence. Just last year, Andres Guardado, 18, died after being shot five times in the back by law enforcement in California; Carlos Ingram Lopez, 27, died in police custody in Tucson.

Demonstrations across the US denounce police brutality and demand that the police budgets are diverted to community programs that aid the community. “We don’t need angry officers. We need social workers,” is the request from communities tired of state-sanctioned violence.  Police officers receive military training and equipment to respond to a war situation and not secure and protect the communities in which we live.

The United States has a problem of racism and white superiority complex. Many white church leaders and politicians claim, “This is not who we are;” whenever there is a police shooting or an act of white supremacy. Unfortunately, police brutality is an accurate reflection of who we are as a country.

These heinous murders are the outcome of a long history of policing, controlling, and destroying the bodies and lives of African and Native American descendants. Until we hold all individuals who murder others accountable, we will never be able to change the culture of hate in the country.

Mujeres Doing Theology

Mujeres Doing Theology is a year-long mentoring and training program designed to engage Latinas to reflect, write, and develop their critical voice. The program will be focused on developing experiences and skills-based in Leadership, Empowerment, and Advocacy (LEA)

Through providing open and challenging spaces for collective growth, solidarity, and support: fellows will begin the transformation of self and community. Through this cohort program, participants will start to develop community-engaged theological responses to the most critical issues facing society and the church. Through participation in Mujeres Doing, Theology women can find their voice to create, expand and reimagine public and sacred spaces in both English and Spanish.

The year-long training will include monthly gatherings that will have:

  • Plenary Speakers 
  • Group Discussions 
  • Exchange of experiences and collective learning
  • Space for self-care
  • Opportunity to publish articles, essays, poems, and other forms of creative expressions

The Mentoring program requests the commitment of every participant:

  1. Write one 500 – 700 words reflection paper on their selected theme
  2. At the end of the program, write 3000 words article for publication in a book entitled Mujeres doing Theology

Application open from: April 20, 2021, to May 20, 2021.

If you want to be part of Mujeres, please complete the following application.

Register Here

A learning resource for future female leaders powered by the Forum for Theological Exploration.

For more information ydelgado@publicatheology.org

Uncovering Indigenous Identities in the Latin American Community

As a result of a long European colonization process, indigenous people and their descendants in America have been forced to erase their heritage, language, and culture. Indigenous people have been denied self-identification and self-determination, first by Spanish colonizers and then under English/ United States rules. 

Throughout the American continent, the indigenous cultures shared a vibrant trade and development from the Andes through to the Rockies. However, the encounter in 1492 with European invaders forever changed their ways of living. The continent was inhabitant by over 100 million people living in different nations and communities. The Europeans forced indigenous populations to change their languages, customs, and religions – through forced assimilation into what was considered “Western Christian Culture.”  The colonizers saw an opportunity for wealth, growth, and possession in the “new world”; for the native population, the result was genocide, slavery, rape, and trans-generational oppression. In history akin to magical realism, the entire indigenous population transformed into “Latin Americans” rather than Native Americans. 

In the United States, which practiced its distinct form of white normative supremacy of “Manifest Destiny,” the government decided westward expansion was God-ordained.  The expansion west came after the war with Mexico and the treaty of Guadalupe Hidalgo, which led to most of the West’s addition, including Arizona, California, Oklahoma, New Mexico, Utah, and Texas. However, this acquired land was not empty, but the native population who lived under Spanish rules for over 300 years were incorporated.  

The United States forced another round of assimilation. Based on census records, government officials perpetuated one of the most insidious acts of disappearance through a “paper genocide,” native were labeled as black, mulatos, mustee, or colored to justify slavery and deny land claims. This classification created an administrative archive of false documents to support the disappearance of the native population and appropriation of the land, and the practice continues until this day.

According to the United States Census Bureau, one in five individuals is identified as “Latino,” almost 60 million. The question remains: How an amalgamation of different indigenous groups conquered by Europeans develops into one pan-ethnic group? In the United States, government, academics, and industry designed the various labels to create a commercial and political voting block for disparate groups to increase governmental and economic power.  The forced labeling as “Hispanic” or “Latino” fuels conversations about identity among people who trace their heritage to the region called “Latin America” or Spain – Europe. Breaking down these terms can help to understand all these labels.  

Hispanic: Descendant of Spanish or Spaniards’ people 

Latin: A person who speaks a language derived from Latin

Spanish: A language and person from Spain

In the last years, the different labels have become synonymous with economic issues and crime. “Latinos” work in construction and landscaping, clean houses, and likely crossed the border without “authorization aka illegal.” Similar to the colonial time when the Europeans saw indigenous- native Americans as uncivilized and wild people, their descendants are treated in the same way -through being detained, raped, or killed on the southern border. 

Today, more than ever, young generations are looking back to their family history to find out more about their native heritage and start a process of decolonization. For many “Latinos,” identifying as descendants of native Americans is more accurate. Labels such as Hispanics, Latin, and Latinx hide and attack those on the path towards their real identity and decolonizing oppressive labels.  

To start this process, we must considerer the first step toward decolonization:

  • Recognize that even after five centuries of colonization, Native Americans and their descendants have the right to self-identification and recognized where our ancestors lived and worshiped. 
  • We need to understand that the language we speak today and the names and last names we have are colonization results. Spanish or English is not our ethnicity but a reflection of assimilation.
  • Lastly, we need to be ready for the tough conversations that set the record right regarding land theft, slavery, physical and paper genocide.

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Yenny Delgado-Qullaw

Social psychologist and contextual theologian. She writes about the intersections between faith, ethnicity and politics. Twitter @Publicayenny