Haciendo teología política desde Abya Yala

Hoy damos inicio al curso de Formación Popular en Teología Política y Espiritualidades, una iniciativa impulsada por la Red de Teología Política y Espiritualidades desde Abya Yala. Durante las próximas ocho semanas compartiremos un espacio de reflexión crítica, diálogo, espiritualidad y construcción colectiva de saberes desde las luchas, memorias y esperanzas de nuestros pueblos.

Nos alegra profundamente encontrarnos en este proceso comunitario de aprendizaje, donde convergen distintas experiencias académicas, territoriales, pastorales y populares comprometidas con la justicia social, la dignidad humana y la defensa de la vida.

Este curso nace del deseo de fortalecer una teología situada en los territorios, en diálogo con las espiritualidades liberadoras, las resistencias comunitarias y las voces históricamente marginadas por las estructuras coloniales, patriarcales y extractivistas.

Equipo de facilitadoras y facilitadores

La Red de Teología Política y Espiritualidades presenta al equipo de facilitadoras y facilitadores que acompañarán este proceso formativo:

Sofía Chipana

Teóloga boliviana, licenciada por la Universidad Bíblica Latinoamericana. Cuenta con una maestría en temas socio-religiosos, género y diversidades. Es referente de la teología andina e integrante de la comunidad de sabias y teólogas indígenas de Abya Yala.

Fray Julián Cruzalta

Teólogo mexicano, especialista en Teología Moral y Ecofeminista. Miembro de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos en la UNAM y cofundador de Católicas por el Derecho a Decidir.

Claudio Ramírez

Teólogo argentino y doctorando en Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de Jujuy. Profesor de Teología y Doctrina Social en la Universidad Católica de Salta y miembro fundador de la comunidad intercultural Ñawi.

Eliezer Burgos

Teólogo puertorriqueño, doctorando en Teología en la Universidad Interamericana de Puerto Rico, pastor y escritor. Trabaja temas de ética, eclesiología y justicia social.

Ameyali Martínez

Pedagoga mexicana y responsable del área de articulación académica e investigación en el Centro Latinoamericano de Formación Teológica y Bíblica a Distancia. Promueve la educación liberadora y comunitaria.

Diego Ramos

Educador y politólogo argentino, militante político y educador popular. Profesor de Filosofía y Ciencias Sagradas, presidente del Partido Nacional República Modelo y director del Centro de Educación Popular Antonio Gramsci.

Katya Colmenares

Filósofa mexicana, especialista en filosofía de la liberación y doctora en Humanidades con enfoque en filosofía política por la Universidad Autónoma Metropolitana.

Yenny Delgado

Teóloga y psicóloga peruana, doctoranda en Ciencias Sociales de la Religión en la Universidad de Lausana. Convocante de Mujeres Haciendo Teología en Abya Yala, directora de PUBLICA y una de las principales impulsoras de la Teología Abya Yala.

Una teología desde Abya Yala

Cada una y cada uno aportará desde su experiencia, trayectoria y compromiso comunitario para enriquecer este proceso formativo, promoviendo espacios de intercambio, reflexión crítica y aprendizaje colectivo.

El nombre Abya Yala proviene de la lengua Guna y significa “tierra en plena madurez” o “tierra de sangre vital”. Su uso representa simbólicamente la conectividad de nuestros pueblos y territorios, así como la decisión política y espiritual de dejar atrás denominaciones coloniales como América Latina, Hispanoamérica o Las Américas, nombres que históricamente han fragmentado y subordinado las identidades de nuestra madre tierra.

Para seguir conociendo más lea teología Abya Yala

Voces Jóvenes: Nuevas miradas en la teología Pública

Nos complace presentar Voces Jóvenes, una nueva sección dentro de nuestra página Pública Theology, creada como un espacio de expresión, reflexión y diálogo para las nuevas generaciones.

Este proyecto se desarrolla en colaboración con Frederick Xavier Rodríguez-Castro profesor y teólogo puertorriqueño, junto a un grupo de 9 estudiantes mujeres del curso Sociología para la Vida, quienes han sido seleccionadas por su interés y compromiso con la escritura crítica y la participación social para inaugurar esta nueva columna Voces Jóvenes. A través de esta iniciativa, las estudiantes tendrán la oportunidad de redactar, crear y publicar sus propias reflexiones sobre temas relevantes en la sociedad actual.

La propuesta responde a la expectativa esencial que promueve la redacción y publicación en plataformas digitales para analizar las ventajas de integrar la tecnología en los procesos de investigación, análisis y evaluación sociopolítica. Asimismo, fortalece la competencia de comunicar ideas de manera efectiva a través de redes sociales, fomentando una participación activa y responsable en el entorno digital.

Publica Theology da la bienvenida a estas nueve estudiantes, reconociéndolas como el presente y el futuro de mujeres líderes, capaces de aportar ideas, cuestionar realidades y generar cambios desde la palabra escrita.

Al mismo tiempo, abrimos este espacio a otros jóvenes que deseen compartir sus reflexiones, contribuyendo a la construcción de una comunidad más consciente, crítica y participativa.

Para más información pueden escribir a ydelgado@publicatheology.org

Teólogas en el cristianismo global

Como teóloga que ha estudiado en varios países y continentes, siempre me ha interesado conocer y compartir el trabajo de las mujeres en el quehacer teológico. Con el tiempo, he descubierto una amplia diversidad de voces que a menudo son invisibilizadas, pero que tienen un gran impacto en el pensamiento teológico en todo el mundo. Las mujeres teólogas están interpretando la fe en sus propios contextos, cuestionando estructuras patriarcales, probando nuevos enfoques y encontrando nuevas formas para que la teología responda a las preguntas mas vitales de la vida de las mujeres desde aspectos y contextos locales, continentales y globales. 

Como teóloga que ha estudiado en varios países y continentes, siempre me ha interesado conocer y compartir el trabajo de las mujeres en el quehacer teológico. Con el tiempo, he descubierto una amplia diversidad de voces que a menudo son invisibilizadas, pero que tienen un gran impacto en el pensamiento teológico en todo el mundo. Las mujeres teólogas están interpretando la fe en sus propios contextos, cuestionando estructuras patriarcales, probando nuevos enfoques y encontrando nuevas formas para que la teología responda a las preguntas mas vitales de la vida de las mujeres desde aspectos y contextos locales, continentales y globales. 

Este conjunto de artículos, escritos durante los últimos cinco años, resalta el trabajo de 50 teólogas más relevantes del quehacer teológico en diversos continentes. Cada teóloga tiene su propia historia, desafíos y esperanzas, pero todos están unidas por un compromiso por sus comunidades de fe, por construir en justicia y liberación.
​Te invito a descubrir, valorar y celebrar el importante trabajo de las mujeres teólogas desde sus territorios.

Mujeres haciendo teología en Abya Yala: las teólogas comparten perspectivas influenciadas por la teología de la liberación, los saberes ancestrales de los pueblos originarios, y fomentan una reflexion desde las perspectivas comunitarias y feministas. Las teólogas cuestionan la opresión y promueven la dignidad, la teología está estrechamente vinculada a la lucha por la justicia, la descolonización, la memoria y la resistencia.

Mujeres haciendo teología en África: las teólogas se centran en la comunidad, la tradición, la identidad después del colonialismo y la fe en la vida cotidiana. A menudo utilizan historias, tradiciones orales y experiencias locales para abordar la justicia de género, la pobreza y el papel de las mujeres en el liderazgo de la iglesia. La teología de las mujeres africanas es dinámica, contextual y profundamente conectada con la vida diaria.

Mujeres haciendo teología en Asia: las teólogas analizan la fe a través del diálogo interreligioso, la diversidad cultural y el cambio social. Con frecuencia abordan temas como la exclusión, la migración y la relación entre la fe, la política y la economía. La teología de las mujeres asiáticas suele destacar la armonía, la fortaleza y la búsqueda de sentido en sociedades diversas.

Mujeres haciendo teología en Europa: las teólogas cuestionan las tradiciones teológicas patriarcales y proponen nuevas formas de abordar los temas actuales como la secularización, la igualdad de género y el futuro de la iglesia. Su trabajo a menudo conecta la teología académica con los debates públicos sobre identidad, ética y creencias en la actualidad.

Mujeres haciendo teología en Estados Unidos: las teólogas han contribuido a dar forma a la teología feminista, la teología mujerista y otros enfoques contextuales. Su trabajo muestra cómo se entrelazan la ancestralidad, el género, la clase y la religión, ofreciendo críticas sólidas y nuevas propuestas para un cristianismo más inclusivo y justo.
Todas estas voces muestran que la teología no se limita a una sola perspectiva o lugar. Es una conversación dinámica y global, moldeada por las experiencias e ideas de mujeres de diversos contextos. Su trabajo continúa transformando el cristianismo global y nos invita a escuchar, aprender y comprometernos más profundamente.

¡Siéntete libre de explorarlos y compartirlos!

Mujeres haciendo teología en África
Mujeres haciendo teología en Asia
Mujeres haciendo teología en Abya Yala
Mujeres haciendo teología en Europa
Mujeres haciendo teología en Estados Unidos


Yenny Delgado
Teóloga y psicóloga peruana. Durante más de una década, ha trabajado con comunidades de fe, movimientos sociales y gobiernos locales para promover una educación descolonial. Es parte del Comité Asesor de Políticas Sociales de la Iglesia Presbiteriana. También forma parte del Comité Directivo del estatus de las Mujeres y Género de la Academia de la Religión Americana. Yenny es fundadora y directora de Publica Theology y convocante de Mujeres haciendo teología en Abya Yala, una comunidad ecuménica, feminista e intergeneracional.

Women Theologians in World Christianity

As a female theologian who has studied in several countries and continents, I have always been interested in learning about and sharing the work of women doing theology. Over time, I have discovered a wide range of voices that are often overlooked but have a big impact on theological thinking around the world. Women theologians are interpreting faith in their own settings, questioning old structures, trying new approaches, and finding new ways for theology to address social, cultural, and spiritual issues.

This set of articles shares some of that work, showing how women are practicing theology in different parts of the world. Each place has its own history, challenges, and hopes, but all are united by a commitment to faith, justice, and community.

In Africa, women theologians focus on community, tradition, identity after colonialism, and real-life faith. They often use stories, oral traditions, and local experiences to talk about gender justice, poverty, and women’s roles in church leadership. African women’s theology is lively, rooted in context, and connected to daily life.

In Asia, women theologians look at theology through interreligious dialogue, cultural diversity, and social change. They often talk about issues like exclusion, migration, and how faith connects with politics and the economy. Asian women’s theology often highlights harmony, strength, and the search for meaning in diverse societies.

In Europe, women theologians question old theological traditions and offer new ideas. They address current issues like secularization, gender equality, and the future of the church. Their work often connects academic theology with public discussions about identity, ethics, and belief today.

In Abya Yala, women theologians share views shaped by liberation theology, indigenous beliefs, and feminist and womanist ideas. They challenge oppression and support dignity, community, and the value of life. Here, theology is closely tied to the fight for justice, decolonization, memory, and resistance.

In the United States, women theologians have helped shape feminist theology, womanist theology, and other approaches based on context. Their work shows how ethnicity, gender, sex, education, and religion connect, offering strong critiques and new ideas for a more inclusive and fair Christianity.

All these voices show that theology is not limited to one view or place. It is a lively, worldwide conversation shaped by women’s experiences and ideas from many backgrounds. Their work keeps changing World Christianity and invites us to listen, learn, and get more involved.

These articles invite you to discover, appreciate, and celebrate the important work of women theologians in shaping Christianity today and in the future.

Feel free to explore and share them!

📍 Women Doing Theology in Africa

📍 Women Doing Theology in Asia

📍 Women Doing Theology in Abya Yala

📍 Women Doing Theology in Europe

📍 Women Doing Theology in the United States

Yenny Delgado is a Peruvian theologian and psychologist. For more than a decade, she has engaged with faith communities, social movements, and local governments to advocate for decolonial education. She is a member of the Advisory Committee on Social Witness Policy within the Presbyterian Church. Yenny serves on the Steering Committee of AAR’s Status of Women and Gender in the Professions Committee. She is the director of Publica Theology and the convener of Women Doing Theology in Abya Yala, an ecumenical, womanist, and intergenerational theological community. She is recognized as a leading and foundational voice of Abya Yala Theology.

WOMEN DOING THEOLOGY IN EUROPE

European women theologians have played an important role in Christian theology from the start. Like men, they have been deeply involved in theological work. However, their contributions were often overlooked, especially in the Catholic tradition, where women were not given recognition or a voice until recently. Women in Protestant churches have faced similar obstacles.

With the rise of women’s movements and feminist ideas, European women theologians have helped shape feminist theology and encouraged critical thinking in academic circles. The list below introduces some of the most important figures, outlining their backgrounds and main achievements.

Here are ten of the most influential European women theologians you should know:

1. Elisabeth Schüssler Fiorenza (Germany)
Elisabeth is known as a pioneer in feminist biblical interpretation. She studied theology at the University of Würzburg and the University of Münster, earning a doctorate in Sacred Theology. Her work brings attention to women’s roles in early Christianity and supports gender equality in theology. She has inspired many theologians and left a strong mark on feminist theology.

Notable book:
In Memory of Her: A Feminist Theological Reconstruction of Christian Origins


2. Sarah Coakley (United Kingdom)
Sarah is a British theologian and philosopher. She studied at the University of Cambridge and later earned a doctorate in theology and a Master of Divinity from Harvard Divinity School. As a systematic theologian, she is known for her work on Trinitarian theology and how it relates to gender and sexuality.

Her work encourages a more inclusive view of theology and has influenced feminist theology by questioning traditional ideas.

Notable book:
Powers and Submissions: Spirituality, Philosophy and Gender


3. Halyna Teslyuk (Ukraine)
Halyna studied theology and philosophy at the Lviv Theological Academy. She earned a degree in Sacred Scripture from the Pontifical Biblical Institute in Rome and holds a doctorate recognized by Ukraine’s Ministry of Education.

As an Associate Professor of Old Testament at the Ukrainian Catholic University in Lviv, she has advanced biblical studies, cultural memory, and women’s studies related to the ancient Near East.


4. Maggi Dawn (United Kingdom)
Maggi is an ordained Anglican theologian. She studied Samuel Taylor Coleridge’s theology at Selwyn College, Cambridge, and has been Director of St Mary’s College at Durham University.

She is also a musician and composer, bringing a unique view to theology by connecting it with the arts, poetry, liturgy, and worship.

Notable book:
The Writing on the Wall: High Art, Popular Culture and the Bible


5. Tina Beattie (United Kingdom)
Tina graduated with honors in Theology and Religious Studies from the University of Bristol and later earned a doctorate focused on Marian theology and Christian symbolism. As a Catholic theologian, she specializes in Marian theology, medieval mysticism, and environmental theology.

She has contributed to ecological theology, especially in response to Pope Francis’s Laudato Si’, and brings together literature, art, music, poetry, gender theory, and sacramentality in her work. She is known for supporting gender justice and rethinking Catholic doctrine from a feminist point of view.

Notable book:
New Catholic Feminism: Theology and Theory


6. Anne-Marie Pelletier (France)
Anne-Marie is a French Catholic exegete and theologian and a member of the Pontifical Academy for Life. She studied at the Catholic Institute of Paris and earned a doctorate in Religious Sciences.

Her work helps deepen understanding of women’s roles in the Bible. She is currently on the commission studying the female diaconate, set up by Pope Francis.

Notable books:
The Sign of the Woman
Figures of Women in the Bible


7. Teresa Forcades (Spain)
Teresa is a Benedictine nun, physician, and theologian. She studied medicine at the University of Barcelona, specialized in internal medicine in the United States, and later earned a Master’s degree in Protestant theology from Harvard University.

She supports greater justice and equality in the Church and society and is known for her critical views on capitalism and the pharmaceutical industry.

Notable books:
Feminist Theology in History
The Trinity Today


8. Elisabeth Moltmann-Wendel (Germany)
Elisabeth (1926–2016) was a German feminist theologian who founded the European Society of Women in Theological Research (ESWTR) in 1986. She earned her doctorate at the University of Göttingen.

As a pioneer in feminist theology, she focused on the theology of the body, embodied spirituality, and the value of human relationships and friendship.

Notable books:
I Am My Body: New Forms of Embodiment
Rediscovering Friendship


9. Serena Noceti (Italy)
Serena studied theology at the Pontifical Gregorian University in Rome, where she earned her doctorate. She is known for her work in ecclesiology and liturgical theology.

She supports a new understanding of the Church’s role today, including more inclusion of women in church structures.

Notable book:
Ecclesiology in Dialogue: The Church as Community and Communion


10. Anne-Marie Reijnen (Netherlands)
Anne-Marie is a Protestant theologian and educator from the Netherlands, known for her academic work and involvement with current theological issues. She is now a professor at the Catholic University of Paris and has taught dogmatics in Brussels.

She earned her doctorate in Systematic Theology from the University of Strasbourg and was ordained in 1986. Her work centers on eco-theology, Christology, and interreligious dialogue, with a strong feminist view and dedication to ecological responsibility.

Notable book:
The Stranger and the Other: Hospitality and Identity in Dialogue


These ten theologians have each made important contributions to European theology from different perspectives. Their work and dedication to both scholarship and society make them essential reading for anyone interested in theology today.

WAR WITH IRAN IS NOT STRENGTH ;  IT IS THE ILLUSION OF POWER

36 days ago Donald Trump decided to bomb Iran in support of Israel, furthering a pattern of expansion in the Middle East. By acting unilaterally and bypassing congressional approval, he has embroiled the nation in a conflict characterized by destruction and control. This approach neglects a fundamental truth: genuine leadership in a democracy is defined not by domination, but by service and the valuing of human life.

The ongoing escalation involving Iran, led by the United States and Israel, raises urgent moral, theological, and political questions. Beyond national security rhetoric, deeper concerns persist, including economic interests, political calculations, and the pursuit of regional influence. Military strength, regardless of its sophistication, does not confer moral legitimacy to endanger entire populations.

When bombs target schools and children, society must confront a painful reality: the erosion of what is sacred. Within the Christian tradition, protecting life, especially that of children, is a core value. When this principle is violated, the failure extends beyond policy; it constitutes a profound failure of conscience.

Each day, global headlines are saturated with fear, threats, and destructive rhetoric. Political figures openly discuss annihilation, treating such language as a strategic tool. However, threatening the eradication of entire nations does not demonstrate strength; it signifies moral collapse. No national interest can justify terror or mass death. Just hearing it should make us tremble!

Meanwhile, those in power remain largely insulated from the consequences of their decisions. Choices about war are made far from the lives they affect, while civilians, families, children, and entire communities bear the burden. In territories like Gaza, Lebanon, and Iran, millions endure uncertainty and struggle to survive. Will the victims get justice for what Israel and the United States are doing?

Simultaneously, unresolved corruption and abuse of power among elites continue to damage public trust. Epstein Files show the monstrous nature of man in power, sexual abuse of minors, among other atrocities, remains covered, and victims are waiting for justice. When truth is obscured and accountability is evaded, a larger moral crisis emerges, influencing foreign policy decisions. A government unable to address injustice domestically cannot credibly advocate for justice internationally.

This situation prompts a necessary question: Are calls to war distracting from deeper issues? If so, the problem is not just political; it is fundamentally ethical. Leadership driven by fear, ego, and deflection conflicts with the democratic values the United States claims to uphold. especially when pastors and evangelical religious leaders like Franklin Graham pray in daylight and on television to support Donald Trump instead of opposing him on his actions. 

Threatening the destruction of Iran and the deaths of millions does not constitute a strategy; it represents the rhetoric of catastrophe. No leader possesses the moral authority to determine the fate of entire populations. Such actions do not exemplify leadership; they reflect a dangerous distortion of power.

From a faith perspective, the message is unequivocal: God does not endorse unjust violence. War cannot be justified as an instrument of control. The destruction of human life is never acceptable.

This perspective also challenges communities within the United States that have supported violence under the guise of religious justification. No sincere interpretation of sacred texts supports terror, suffering, or the elimination of others. Invoking God to defend violence is not an act of faith; it is hypocrisy.

It must be acknowledged that bombing does not bring liberation; it is an exercise of control. When power is used at the expense of human life, it loses legitimacy.

It is time to reject leadership motivated by ego, corruption, and fear. Donald Trump must be scrutinized, questioned, and held accountable for his actions.

Across the country, voices are rising: “No Kings,” “No more endless wars,” and “Not in our name.” These statements do not indicate weakness; they represent expressions of democratic responsibility.

True strength is not measured by military force, but by the courage to protect life, uphold justice, and choose restraint over destruction.

La guerra contra Irán no es poder; es delirio de poder

Los líderes políticos elegidos para gobernar y servir a sus pueblos actúan hoy como si fueran intocables, como dioses con pies de barro. Han olvidado que la autoridad no es dominio, sino responsabilidad ante la vida humana y, desde una mirada teológica, ante Dios.

El ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, prolongado durante 36 días, no solo busca sembrar el terror, sino que también plantea serias preguntas sobre intereses económicos, corrupción y expansión de poder. Se actúa como si la ley ya no existiera, como si la superioridad militar, especialmente el poder nuclear, pudiera justificar cualquier acción, incluso aquellas que ponen en riesgo la vida de poblaciones enteras.

Cuando la violencia se manifiesta en bombardeos dirigidos a escuelas, alcanzando a niñas y niños, queda al descubierto una verdad espiritual profunda: se ha perdido el sentido de lo sagrado de la vida. La infancia, que debería ser signo de esperanza y protección, es vulnerada de la forma más extrema. Quienes ordenan estos actos han endurecido su corazón, alejándose de toda conciencia moral. Donde la vida deja de ser valorada, desaparece el respeto; donde no hay respeto, la ley pierde su fundamento; y donde la ley se vacía de humanidad, la justicia deja de existir.

Cada día, las noticias traen miedo, amenazas y destrucción. Sin respuestas claras, la incertidumbre crece. Donald Trump y Benjamin Netanyahu hablan de aniquilación y destrucción de naciones enteras. Pero ninguna causa puede justificar el terror ni la amenaza de exterminio. Desde la fe, toda vida es imagen de Dios, y destruirla deliberadamente es una negación directa de esa verdad.

Vemos en las noticias acusaciones, corrupción y abuso de poder; sin embargo, quienes toman decisiones sobre la vida y la muerte continúan en sus posiciones sin ser cuestionados. Mientras tanto, la población civil paga el precio. Desde Gaza y Líbano hasta Irán, millones de personas viven con miedo de ser asesinados, de tener que comer, de encontrar un lugar seguro, luchando simplemente por existir.

También es imposible, aunque han tratado por meses ignorar el contexto de los archivos vinculados a Jeffrey Epstein, que han expuesto redes de abuso sexual por lideres políticos, empresarios y gente de poder son profundamente perturbadoras. La falta de transparencia y las dudas que rodean a figuras de poder generan una crisis moral que no puede separarse de lo que viene pasando en este momento. Cuando la verdad se oculta, la injusticia no tiene límites.

En este contexto, surge una pregunta inquietante: ¿son los discursos de guerra también una forma de distracción? Si esto es así, no solo estamos ante decisiones peligrosas, sino ante una evasión moral. Una política basada en el ego, el miedo y la negación es incompatible con cualquier ética y moral sobre la vida.

Lo que hizo Donald Trump de amenazar con destruir a Iran y asesinar a millones de iraníes no es estrategia: es genocidio en potencia. Es inaceptable que un líder político se coloque en el lugar de Dios, decidiendo sobre la vida y muerte de pueblos enteros.

Desde la fe, esto debe decirse con claridad: Dios no respalda la violencia injusta. Dios no legitima la guerra como instrumento de dominación. La tradición espiritual, incluyendo voces recientes dentro de la Iglesia— ha insistido en que no hay justificación moral para la destrucción indiscriminada de vidas humanas.

Esto también interpela a las comunidades de fe que han apoyado acciones violentas de Israel y Estados Unidos bajo interpretaciones erróneas de la Biblia. Pero ninguna lectura auténtica de la Biblia puede justificar el sufrimiento, el terror o el exterminio de otros pueblos. Apoyar la violencia en nombre de Dios es, en sí mismo, una contradicción espiritual.

No se bombardea para liberar; se bombardea para dominar. Estas acciones, disfrazadas de discursos de “liberación”, revelan intereses de poder. Y ese poder humano, cuando se impone sobre la vida, no proviene de Dios, sino que se opone a su voluntad.

Es momento de decir basta a los gobiernos egocéntricos y corruptos. Basta al uso del miedo como herramienta política.

Sin embargo, los pueblos están despertando. En Estados Unidos se alzan voces que dicen: “Aquí no hay reyes”,”alto a la guerra.”En Israel, miles de personas protestan en las calles pidiendo terminar la guerra. La pregunta es: ¿escucharán los líderes a sus propios pueblos?

Hoy más que nunca, se hace necesario un acto de conciencia colectiva. Porque el verdadero poder no está en la destrucción masiva, sino en la defensa y sostenimiento de la vida.

“Líderes que abusan: el silencio termina aquí”

Cuando las mujeres que lideran se enfrentan a temas de abuso, se nos exige un paso más: más valentía, más coherencia, más honestidad. No basta con liderar; se espera que encarnemos una ética que muchas veces el mundo no exige a los hombres. Reflexionar sobre el abuso de poder no es solo enfrentar un dilema moral individual; es tocar una herida colectiva que atraviesa cuerpos, comunidades y memorias ancestrales. Hablar, denunciar y recordar no traiciona la historia: la sana. Pero ese proceso, lo sabemos, puede tomar años, incluso décadas.

Hoy escribo con el corazón adolorido. Escribo desde la historia de Dolores Huerta, una mujer ícono de la lucha campesina en los Estados Unidos, quien a sus casi 96 años ha decidido hablar y denunciar a su abusador el líder del movimiento campesino chicano Cesar Chávez. Entre dolor y fortaleza, nos muestra que siempre es posible rectificar la historia. No hay edad para traer la verdad a la luz.

Cuando mujeres como Dolores alzan la voz tras décadas de silencio, no lo hacen desde la fragilidad, sino desde una sabiduría profunda, tejida con el tiempo. Su testimonio revela algo que muchas comunidades indígenas han aprendido a lo largo de generaciones: el silencio prolongado no es olvido, es una forma de resistir y sobrevivir. Y cuando ese silencio finalmente se rompe, no solo libera a quien habla, sino que abre camino para que otras también encuentren su voz.

El caso de Cesar Chávez, visto desde esta perspectiva, no representa únicamente la caída de un líder que durante décadas inspiró a generaciones en la lucha sindical en Estados Unidos y cuyo legado fue reconocido en escuelas, calles e incluso en una conmemoración pública que recientemente ha sido replanteada como el “día del campesino”. Estas acusaciones no surgen, como algunos sugieren, por conveniencia o en momentos políticos específicos; surgen cuando las víctimas encuentran la fuerza para hablar.

Existen testimonios de otras dos mujeres que afirman haber sido abusadas cuando tenían apenas 13 y 15 años. En el caso de Dolores Huerta, ella ha relatado haber sido violada en dos ocasiones, quedando embarazada ambas veces. Durante años, el abuso permaneció en silencio; las víctimas ni siquiera sabían unas de otras hasta ahora. Ante esto, muchos preguntan: ¿por qué callaron tanto tiempo? Pero esa no es la pregunta correcta. El silencio no necesita justificación; es, muchas veces, una forma de sobrevivir.

Lo que tenemos hoy es la revelación de un abusador que murió sin haber enfrentado la justicia ( Chavez falleció a los 66 años en 1993). Y esto nos deja una tarea urgente: examinar con honestidad cómo incluso los movimientos que nacen buscando justicia social pueden reproducir dinámicas de opresión. Nos confronta con una verdad incómoda pero necesaria: el poder, si no es cuestionado y transformado, tiende a repetir las mismas violencias que dice combatir.

Y esta no es una realidad aislada. Los archivos en torno a Jeffrey Epstein y las múltiples acusaciones públicas que han rodeado a Donald Trump, Gates, Clinton entre otros millonarios y politicos nos confrontan con una cultura donde hombres poderosos han tratado y siguen tratando a las mujeres como objetos sexuales. Surge entonces una pregunta dolorosa, casi desesperada: ¿es posible un liderazgo masculino que no esté marcado por el abuso? La respuesta no puede ser la resignación, pero sí debe ser una llamada urgente a la transformación.

Cuando el liderazgo brota desde las raíces de comunidades empobrecidas y marginadas, la autoridad debería entenderse como servicio, no como dominio. Liderar es cuidar, es sostener la vida, es honrar la dignidad de los demás. Cuando un hombre en posición de poder reduce a una mujer a objeto, no solo rompe una norma ética: quiebra el equilibrio mismo de la vida. El abuso no es un error privado; es una fractura espiritual que resuena en toda la comunidad.

La Biblia también nos ofrece claves para entender esto. La historia de Betsabé no es solo la caída de un rey, sino el relato de una mujer silenciada, cuyo cuerpo fue tomado y violada por David. Tradicionalmente se ha puesto el énfasis en el arrepentimiento del Rey David, pero desde una teología encarnada en la experiencia de las mujeres surge otra pregunta: ¿quién escucha el dolor de Betsabé? ¿Quién nombra su historia?

Dios, en la tradición bíblica, escucha el clamor de los oprimidos. Así como escuchó el llanto de un pueblo esclavizado, el dolor de Hagar en el desierto, escucha hoy el llanto de cada mujer silenciada. Denunciar, entonces, no es solo un acto legal o social; es un acto profundamente espiritual. Es afirmar: “Tu justicia, Dios, vale más que el prestigio de cualquier hombre”.

Las mujeres hemos soportado siglos de sistemas que han violado y silenciado nuestras voces, incluso dentro de movimientos que prometían liberación. Por eso, hoy más que nunca, necesitamos una teología que recupere el cuerpo como espacio sagrado.

La teología decolonial y mujerista nos recuerda algo esencial: el cuerpo no es un objeto, es tierra viva. Así como la tierra no debe ser explotada, el cuerpo humano tampoco. Ambas realidades están profundamente conectadas. El abuso sexual no es solo violencia contra una persona; es una herida infligida a toda la creación.

¿Qué piensa Dios de esto? Dios no es indiferente. Dios está en el llanto de la mujer, en la memoria de las abuelas, en la resistencia de quienes se niegan a seguir callando. Dios no legitima el poder abusivo, aunque esté cubierto de prestigio o historia. Dios lo desenmascara.

Pero también hay una palabra para nosotras como comunidad. No basta con señalar a individuos; necesitamos transformar las estructuras que los sostienen. Las comunidades de fe, los movimientos sociales, las organizaciones están llamadas a aprender a escuchar de verdad. Escuchar no para juzgar ni para proteger reputaciones, sino para acompañar procesos de sanación.

Como teóloga, afirmo que denunciar no es solo un acto de justicia ni únicamente la búsqueda de castigo para el abusador; es, sobre todo, un camino hacia la restauración del equilibrio, hacia la sanación profunda, hacia la verdad que libera. Sin embargo, esa restauración solo puede comenzar cuando la verdad es nombrada. No puede existir armonía donde el dolor permanece oculto.

Y a quienes sienten rabia, dolor, indignación: esos sentimientos son válidos. Duele pensar que tantos abusos no fueron detenidos a tiempo. Duele reconocer que muchas mujeres vivieron en silencio mientras sus agresores eran celebrados públicamente. Pero también estamos en un momento donde la memoria puede ser restaurada, donde la verdad puede corregir la historia.

Dolores Huerta, a sus casi 96 años, nos ha enseñado algo profundamente esperanzador: nunca es tarde para decir lo que nos sucedió y ser libres.

Si nosotras, como mujeres, creemos a las víctimas, si acompañamos sus procesos y les damos voz, entonces sí es posible comenzar a liberarnos de esta carga tan pesada que duele y angustia. Denunciar no es destruir; ¡es abrir camino y buscar justicia!

Political Theology and Spiritualities Network

Decolonial. Comunal. Prophetic.

The Political Theology and Spiritualities Network was established at the beginning of 2025 with a commitment to fostering dialogue, critical reflection, and collective efforts. Its aim is to strengthen theological, political, and decolonial thought grounded in the territories, ancestral knowledge, and the resistance of Native peoples of Abya Yala.

Our network serves as a meeting space for theologians, wisdom people for communities, faith leaders, committed to critical reflection on the relationships among spirituality, politics, and community life. We seek to promote a theology that is not constructed from colonial logics or from perspectives imposed by Western centers of power, but rather one that grows from the memories, spiritualities, and resistances of Indigenous peoples and communities across the continent.

Political theology, understood in this context, explores the connections between religious ideas and political practices, recognizing that spirituality has historically been a source of inspiration, resistance, and organization for communities. From our perspective, this reflection develops in dialogue with diverse disciplines, including native philosophy, decolonial approach, ethics, cultural studies, and critical theories, while remaining firmly grounded in the lived realities of the peoples of Abya Yala.

The network aims to serve as a space that integrates thought, formation, and action, connecting academics, community leaders, activists, popular educators, and others interested in advancing social transformation rooted in liberating spirituality. We maintain that theology should not remain confined to academia; it must engage with the struggles, aspirations, and practices of communities.

Guided by this conviction, we promote a political theology that is decolonial, communal, and prophetic. This approach seeks to amplify voices silenced by colonial history and to recognize the spiritual wisdom embedded in ancestral worldviews, communal practices, and ongoing struggles for justice and dignity.

As part of this process, in 2025, we organized the First Gathering of Political Theology and Spiritualities from Abya Yala, a space for exchange and collective construction that brought together more than 400 participants, including farmer leaders, human rights activists, defenders of the land, theologians, political scientists, and diverse voices committed to a community-based political theology.

We are currently launching the First Popular Education Course in Political Theology and Spirituality, which begins on May 8 and runs over eight consecutive Fridays until June 26, 2026 ( Time, 6:00 pm Puerto Rico). This educational process aims to strengthen critical reflection and communal discernment through the following themes:

  1. Abya Yala: Territory, Memory, and Spirituality
  2. Popular Spiritualities: Political and Liberating Pedagogies
  3. Theology of Politics or Politics of Theology? A Continental Perspective
  4. Decolonial Methodologies of Feeling, Caring, and Repairing
  5. Spirituality and Political Struggle from Abya Yala
  6. Digital Networks, Communication, and Political Spirituality
  7. Ancestral Spiritualities and Cosmologies
  8. Communal Discernment and Political Action

We invite all those interested in learning, reflecting, and building knowledge in the community to register and participate in this formative process. Follow the registration link HERE.

Please note that the course will be offered entirely in Spanish.

It is important to emphasize that although the course is offered free of charge, this does not diminish its value. The course represents the collective effort of the Network as organizers, the facilitators responsible for the eight sessions, and all participants who will contribute to making this formation process a space for communal growth.

The program will be led by the Peruvian theologian Yenny DelgadoArgentine theologian Claudio Ramírez, and political scientist Diego Ramos, who, together with other collaborators and members of the Network, are promoting this continental space for dialogue, formation, and collective action.

Red de Teología Política y Espiritualidades desde Abya Yala

La Red de Teología Política y Espiritualidades desde Abya Yala nace a inicios del 2025 con el compromiso de generar diálogo, reflexión crítica y esfuerzos colectivos para fortalecer un pensamiento teológico, político y educativo profundamente arraigado en los pueblos, territorios y saberes de Abya Yala.

Nuestra red surge como un espacio de encuentro entre personas comprometidas con la reflexión crítica sobre la relación entre la espiritualidad, la política y la vida comunitaria. Buscamos promover una teología que no se construya desde las lógicas coloniales ni desde las perspectivas impuestas por los centros de poder occidentales, sino desde las memorias, espiritualidades y resistencias de los pueblos originarios y de las comunidades del continente.

La teología política, entendida en este contexto, explora las conexiones entre las ideas religiosas y las prácticas políticas, reconociendo que la espiritualidad ha sido históricamente una fuente de inspiración, resistencia y organización para los pueblos. Desde nuestra perspectiva, esta reflexión se desarrolla en diálogo con diversas disciplinas como la filosofía, la ética, los estudios culturales, las ciencias sociales y las teorías críticas, pero siempre con un fuerte anclaje en la realidad concreta de los pueblos de Abya Yala.

La red busca funcionar como un espacio articulador de pensamiento, formación y acción, conectando académicos, líderes comunitarios, activistas, educadores populares y personas interesadas en construir caminos de transformación social desde una espiritualidad liberadora. Creemos que la teología no puede permanecer aislada en la academia, sino que debe dialogar con las luchas, esperanzas y prácticas de las comunidades.

Desde esta convicción, promovemos una teología política que es decolonial, comunitaria, y profética, que escuche las voces silenciadas por la historia colonial y que reconozca la sabiduría espiritual presente en las cosmovisiones ancestrales, en las prácticas comunitarias y en las luchas por la justicia y la dignidad.

Como parte de este proceso, en 2025 organizamos el Primer Encuentro de Teología Política y Espiritualidades desde Abya Yala, un espacio de intercambio y construcción colectiva que reunió mas de 400 participantes, líderes campesinos, activistas por los derechos humanos, protectores de la tierra, teólogas, teólogos, politólogos, diversas voces comprometidas por una Teología Política comunitaria.

Actualmente impulsamos el primer Curso de Formación Popular en Teología Política, que iniciará el 8 de mayo y se desarrollará durante ocho viernes consecutivos a las 6pm hora de Puerto Rico. Este proceso formativo busca fortalecer la reflexión crítica y el discernimiento comunitario a partir de los siguientes temas:

  1. Abya Yala: territorio, memoria y espiritualidad
  2. Espiritualidades populares: pedagogías políticas y liberadoras
  3. ¿Teología de la política o política de la teología?: perspectiva continental
  4. Metodologías decoloniales de sentir, cuidar y reparar
  5. Espiritualidad y lucha política desde Abya Yala
  6. Redes digitales, comunicación y espiritualidad política
  7. Espiritualidades ancestrales y cosmovisiones de la Tierra
  8. Discernimiento comunitario y acción política

Invitamos a todas las personas interesadas en aprender, reflexionar y construir conocimiento en comunidad a registrarse y participar en este proceso formativo sigue el enlace de inscripción AQUÍ

Es importante anotar que el curso se ofrece de manera gratuita, esto no implica que carezca de valor; representa el esfuerzo conjunto de la Red como organizadores, las y los facilitadores a cargo de los ocho encuentros, así como de ustedes, público participante, que haremos de este encuentro de formación un crecimiento comunitario.

El programa de formación será impartido y liderado por la teóloga peruana Yenny Delgado, el teólogo argentino Claudio Ramírez y el politólogo Diego Ramos, quienes, junto a otros colaboradores y miembros de la Red, impulsaran un espacio de diálogo, formación y acción continental.