Un legado que continua “Yo tengo un sueño”

Por Yenny Delgado

Cuando recordamos al Reverendo Dr. Martin Luther King Jr es imposible no reflexionar sobre su mensaje ” Yo tengo un sueño”. Sin embargo, su memoria y su voz profética van más allá de este único discurso.

Rev. King no solo tuvo como mensaje acabar con la segregación y apartheid que vivían los afro descendientes en los Estados Unidos. Dedicó su vida abogando por la justicia y la equidad.  

Al mismo tiempo que movilizaba a la iglesia a ser una comunidad inclusiva y unida contra la opresión mantenida por un gobierno abiertamente racista y discriminatorio. Dió respuestas en tiempo real a la necesidad de los afrodescendientes como a la población nativa, mujeres, inmigrantes y todos los trabajadores que vivían en empobrecimiento y exclusión. 

Es importante recordar que las políticas del gobierno estadounidense no solo guiaban la sociedad secular en el país, en la década de los 60’ la iglesia cristiana vivía también en segregación. Los líderes de la Iglesia blanca que practican la supremacía y exclusión, desde un sentido teológico equivocado y euro céntrico, mantenían los servicios de los domingos “solo para “blancos”. 

Rev. King diría en su tiempo ” Los domingos a las 11 am es la hora mas segregada en los Estados Unidos” mostrando la otra cara de los lideres religiosos que no siempre apoyaron el mensaje de igualdad e inclusión que lideraba Rev.King. 

La historia violenta e injusta en los Estados Unidos se debe entender dentro del contexto politico y religioso en el cual vivió y escribió Rev. King. Su voz profética y de denuncia no fue silenciada con su asesinato en 1968, su mensaje sigue presente hasta el dia de hoy.  Al 2022 seguimos viendo las injusticias y violencia dentro de los Estados Unidos por lo cual como iglesia tenemos que estar atentos cuando vemos:

  • La lucha de muchas familias que viven en la pobreza y sufren los embates de ser trabajadores esenciales sin salarios dignos.
  • El dolor de los jóvenes afrodescendientes que son sistemáticamente atacados, arrestados y, a menudo, asesinados por la policía.
  • El sufrimiento y dolor de migrantes que sufren la separación familiar en la frontera sur.
  • La lucha por defender el derecho al voto en Estados que buscan discriminar y recortar los derechos democráticos para hacerlos exclusivos.

La pandemia que vivimos en este momento ha hecho aún mas visibles las injusticias y la desigualdad en toda las sociedades. El mensaje de Rev. King nos insta a reflexionar en comunidad y tomar acciones para una mayor solidaridad entre todos y todas.

En este momento crucial de la historia, la iglesia esta llamada a practicar la justicia, equidad y compasión. Vivir en comunidad requiere diversidad étnica, ser en lo posible multilingüe y sobre todo respetar el derecho a las diferencias de cada persona.

¡Que Dios nos ayude a vivir los valores del Reino hoy!

Epifanía:  Libertad para  todas las generaciones

Por Yenny Delgado

Hoy celebramos Epifanía, día que conmemoramos la visita de los reyes magos y que confirmaron el nacimiento de Jesús. Una sensación de clamor y bendición durante generaciones marcó este acontecimiento extraordinario y todavía es palpable en la actualidad. Jesús nació fuera de la tierra natal de sus padres y creció parcialmente en Egipto; como muchos niños y niñas hoy con familias refugiadas en todo el mundo, Jesús trae un mensaje para las familias que viven hoy días inciertos.

La narrativa y los primeros años de Jesús reflejan las luchas que enfrentan las personas en todo el mundo debido al empobrecimiento, la opresión y la desigualdad. Sin embargo, en medio de momentos difíciles. Celebramos su nacimiento, la celebración de Epifanía es un símbolo también de esperanza al empezar un nuevo año. 

Hoy según el calendario litúrgico leemos el texto Salmo 72: 1-7, y reflexionamos sobre esta oración:

Dota al rey de tu justicia, oh Dios, al hijo real de tu justicia. 
Juzgue a tu pueblo con justicia, a tus afligidos con justicia. 
Que los montes traigan prosperidad a los pueblos, las montañas frutos de justicia. 
Que él defienda a los afligidos del pueblo y salve a los hijos de los necesitados; que aplaste al opresor. 
Que dure como el sol, como la luna, por todas las generaciones. 
Que él sea como la lluvia que cae sobre un campo segado, como aguaceros que riegan la tierra. 
Que en sus días florezcan los justos y abunde la prosperidad hasta que no haya luna.

Esta oración es significativa porque es la voz de Salomón que le pide a Dios protección para todas las generaciones. Que sus vidas tengan suficientes días para ver los muchos soles y lunas a través de los años. Así como hay momentos de angustia e injusticia, vendrán tiempos de sanación, de verdad y florecimiento para las próximas generaciones.

Hoy en día, muchas personas en los Estados Unidos ven a las familias migrantes que cruzan la frontera sur como criminales, sin preguntar ¿QUIÉNES están migrando? Sin embargo, durante siglos, las personas han migrado a través de territorios entre el norte y el sur, este al oeste. Para ubicarnos, en nuestro continente Abya Yala nombre en idioma Guna: Tierra de sangre vital y tierra fértil nuestras ancestras han migrado buscando el mejor lugar donde habitar, ¿porqué ahora es considerado un crimen?

El proceso de colonización separaron territorios, empobrecieron a la población originarias y rompieron el continente en pedazos.Abya Yala fue dividido y se levantaron fronteras. Cuando hablamos sobre migración y refugiados no podemos desconectar a las familias, las comunidades y las naciones originarias de la tierra. La población originaria, la cual habita estos territorios por milenios no pueden ser excluidos por una frontera inventada, ¿cómo podemos pensar que K’iche, Cocopah, Gunas, Quechuas y Mapuches, ser extraños en sus propias montañas, ríos y tierras?

Como nativa descendiente, es mi deber ser parte de la demanda que tenemos, mantenemos viva una memoria colectiva que los últimos cinco siglos han querido borrar y no han podido. Aunque el gobierno nos ve como invisibles, todavía estamos aquí a lo largo de las generaciones. Como recordamos, “intentaron enterrarnos, pero no sabían ( los colonizadores) que éramos semillas”. La verdad es que estamos floreciendo, y es el momento de Dios para que el pueblo de Abya Yala se muestre y prospere, como escribe Salomón en los Salmos: “Que las montañas traigan prosperidad a la gente, las colinas el fruto de la justicia”. 

Recordemos que nuestros hermanos y hermanas migrantes que han atravesado la dura frontera; lo han hecho como la familia de Jesus, escapando persecución, hambre. Su migración es muchas veces forzada, la falta de lluvias hace que los sembríos no prosperen. la tierra no produce. Los cambios climáticos son críticos y la inestabilidad gubernamental revela injusticia sistemáticas. 

Aun cuando denunciamos las atrocidades cometidas por las autoridades en la frontera, debemos esforzarnos por conocer y dar la bienvenida a quienes cruzan. Para la población originaria, los muros fronterizos son nuevamente un símbolo de colonización. 

Hoy celebramos la Epifanía y recibimos el nuevo año pidiendo a Dios que las familias migrantes y refugiadas logren la libertad para todas sus generaciones.

La migración no es fácil, la despedida de los que más queremos es doloroso.

¡Dios proteja a nuestros hermanos y hermanas en su camino! 


Juntos oramos: 


Madre Tierra, 
Madre Creadora, 
Madre Dios, 
Pacha Mama, 
Te damos gracias por toda la Vida.

Desde el útero nos conociste, y desde el comienzo de nuestra vida en la humanidad, eres la Creadora plantando, derramando y produciendo vida en abundancia.

Madre Creadora gracias por proveernos el maíz y el frijol para crecer, 
Provéenos papa, maíz y quinua para alimentar a nuestra familia 
Provéenos un corazón para compartir y crecer en comunidad.

Tierra sin fronteras 
Tierra de abundancia 
Tierra llena de sueños 

Dios agradecemos tu cuidado porque, desde el principio, nos conociste.  
Creemos en su protección para nuestras próximas generaciones.