Por Yenny Delgado
Del 7 al 9 de noviembre se realizó el primer encuentro continental con la participación de 375 líderes campesinos, teólogas, teólogos, historiadoras, antropólogos, sociólogas, politólogos, líderes de movimientos sociales, sabias, sabios y guías espirituales. Un espacio que afirmó la defensa de la vida, los saberes, las memorias ancestrales, las espiritualidades y la dignidad de los pueblos originarios de Abya Yala.
Este encuentro es profundamente significativo, pues reconoce la necesidad de una teología propia, una Teología Abya Yala. Se enfatiza que esta teología emerge en un momento histórico marcado por una comprensión lineal y singular de la historia, moldeada por la construcción de ciudades de consumo, por políticas republicanas y por supremacías que han controlado los conocimientos y saberes, configurándolos a su imagen y semejanza.
Frente a ello, nace una espiritualidad encarnada que se expresa en las luchas cotidianas de los pueblos, en la memoria de quienes entregaron su vida por alcanzar la dignidad y en la construcción del buen vivir. Son estas historias y resistencias las que constituyen una respuesta viva de un pueblo sabio.
En este sentido, afirmamos que la Teología Abya Yala es comunitaria, se fundamenta en una fuente liberadora de praxis transformadora, arraigada en la fe, la esperanza y la resurrección de los pueblos. Una teología que corazona y se practica desde las comunidades, en clave profética, política, liberadora y decolonial.
La teología Abya Yala nace del corazonar no proviene solo de la mente, sino también —y profundamente— del corazón de los pueblos originarios y su sabiduría. Parte del sentir, del cuidar y del reparar. Estas tres dimensiones expresan una metodología profundamente humana y espiritual. Sentir supone dejarse afectar por el sufrimiento y la esperanza de los pueblos que somos “ tierra de sangre vital” con una ancestralidad que nos une; cuidar implica asumir la responsabilidad mutua entre los seres humanos y con la creación, desde una cosmoexistencia que nos enlaza; reparar, finalmente, remite a la acción transformadora que busca restaurar la dignidad , el buen vivir y construir nuevas condiciones de vida para todas y todos, enmarcadas dentro de este mundo cíclico y ancestral.
Este primer encuentro que contó con la presencia de delegaciones de 10 países del continente, marca un hito en la historia de la teología de Abya Yala, afirma sus fundamentos como una teología comunitaria y profética, que denuncia las opresiones heredadas del colonialismo, y profundamente política, en tanto nos recuerda que pensar las espiritualidades y los saberes no es un ejercicio teórico aislado, sino una necesidad urgente de relacionarnos. Una teología cristiana propia, ancestral y pluridiversa, donde todas las prácticas que emergen de los pueblos son afirmación del Dios Vivo.
Abya Yala, el nombre proviene de la lengua Guna, pueblo originario que habita entre Panamá y Colombia. Abya Yala significa “tierra en plena madurez y tierra de sangre vital”. En la década de 1970, activistas, historiadores, políticos y teólogos con un fuerte sentido de identidad y trabajo descolonial adoptaron el término Abya Yala como un nombre unificado para el continente, en lugar de referirse como América Latina, Latinoamérica entre otros nombres que perpetúan las divisiones coloniales (Delgado & Ramírez, 2022).









